Víctor Lozano Alfaro

Informe. Durante los más de 100 días que el país vivió en cuarentena, el comercio electrónico o e-commerce se convirtió en uno de los pilares de la economía, aunque es necesario realizar varios ajustes a esta modalidad.

Ante el confinamiento obligado por la expansión del covid-19, la gran mayoría de establecimientos comerciales se vio obligado a profundizar el uso de un sistema de ventas que, pese a que ya estaba muy arraigado en gran parte del mundo, en el Perú no había terminado de cuajar. Así, el comercio electrónico o e-commerce asumió un compromiso muy importante con la economía nacional.

Todo fue de inmediato; no había tiempo para hacer pruebas o mejoras, en todo caso, se harían sobre la marcha. Los resultados han sido más que satisfactorios en términos de uso de este sistema, pero, ¿realmente se cumplió con el objetivo de convertir al e-commerce en una real alternativa de compra para el usuario?

Cifra interesante

El presidente de la Cámara Peruana de Comercio Electrónico (Capece), Helmut Cáceda, afirmó que el comercio electrónico registró un incremento de 400% durante los días de cuarentena.

“Son cifras muy interesantes, sin embargo, la industria peruana no ha estado a la altura de lo que se requiere. Lógicamente, el incremento registrado por este sector se debe a la situación atípica que estamos viviendo, pero considero que no se han asentado bases para convertir al e-commerce en una alternativa de compras”, comentó a El Peruano.

Oportunidad

Para el ejecutivo, la pandemia del covid-19 es una oportunidad muy importante para hacer funcionar el comercio electrónico como el medio natural para hacer negocios, algo que la industria peruana en general debe aprovechar.

“No cabe duda de que el crecimiento ha sido exponencial no solamente en Lima si no en todo el país. Pero solamente se ha enfocado en el tema de ventas. Muchas empresas ni siquiera contaban con stocks para atender la demanda y solamente aplicaron estrategia para vender y ganar dinero, sin considerar que eso perjudica su relación con el cliente”, precisó .

Agregó que, en un momento como el actual, en donde la demanda es muy grande, decepcionar a un cliente puede ser fatal. “Además esto afectaría a toda la industria del comercio electrónico, pues lo que se busca ahora es generar confianza en este nuevo sistema y si las empresas no están a la altura simplemente todo este avance se perderá”, aseveró.