El coronel PNP Edward Zorrilla Acuña y el comandante PNP José Pérez Cumpa estudiaron juntos en la Escuela de Oficiales de la Policía Nacional y se graduaron como parte de la promoción Los Justicieros 1994. Mantienen desde entonces una larga amistad, y con el tiempo sus familias se unieron. El comandante Cumpa se casó con María Zorrilla Acuña, hermana del coronel Edward Zorrilla. Y de la amistad, del vínculo familiar y la pertenencia a la institución policial, pasaron a los negocios. El coronel Zorrilla y el comandante Pérez se especializaron en adquisiciones y contrataciones para la Policía Nacional. Como la ley les prohíbe ser proveedores, en su lugar lo hicieron sus seres queridos. La fórmula les funcionó a la perfección… Hasta hace muy poco.

En 2015, la esposa del comandante José Pérez, María Zorrilla Acuña, hermana del coronel Edward Zorrilla Acuña, constituyó la empresa Dijofer. En 2017, Norma Ayala registró la firma N’Ayala Servicios. Y en 2018, junto con su hermana Evelyn Ayala Ñiquén, Norma Ayala fundó Tactical Armament. Norma Ayala está relacionada sentimentalmente con el coronel Edward Zorrilla.

Desde entonces, estas empresas comenzaron a ganar contrataciones en dependencias policiales, en algunas de las cuales laboraban el coronel Edward Zorrilla o el comandante José Pérez.

Para evitar sospechas, en la mayoría de procesos de adquisición no aparecieron los oficiales ni sus parejas, María Zorrilla ni Norma Ayala, sino otra persona: Jennifer Buitrón Guevara. Buitrón es la empresaria que se reunía con el exdirector general de Administración de la Policía Nacional, general Héctor Petit Amésquita, quien autorizó millonarias compras durante la pandemia del nuevo coronavirus. Buitrón vendía productos que obtenía de las empresas de las parejas del coronel Zorrilla y del comandante Pérez.

El 17 de julio, durante el allanamiento a las viviendas de los oficiales de la Policía involucrados en el caso, así como de los propietarios de las empresas proveedoras, el fiscal especializado en corrupción de funcionarios, Reynaldo Abia Arrieta, halló abundante evidencia que demuestra cómo operaba el clan familiar del coronel Edward Zorrilla Acuña y del comandante Luis Pérez Cumpa. El fiscal Abia investiga las compras fraudulentas que hizo entre otras dependencias la Dirección de Administración de la Policía Nacional, durante la gestión del general PNP Héctor Petit Amésquita.

El hilo de la madeja que desenredó el fiscal Reynaldo Abia y le permitió descubrir al clan de policías y sus familiares fue un registro de visitas al general Héctor Petit. Detectó que este sostenía reuniones con Norma Ayala Ñiquén, pareja del coronel Edward Zorrilla Acuña; con la hermana de este, María Zorrilla Acuña, esposa del comandante José Pérez; y con Jennifer Buitrón Guevara, quien actuaba como testaferro de las empresarias. Por intermedio de su abogado, Petit afirma que no cometió ninguna irregularidad y se somete a las indagaciones fiscales.

Círculo cerrado

Fuentes de la Fiscalía Especializada en Corrupción de Funcionarios calculan aproximadamente 100 contratos y adquisiciones que han obtenido las empresas de los oficiales Edward Zorrilla y José Pérez y de sus respectivas parejas. O por intermedio de Jennifer Buitrón. Efectivamente, de acuerdo con los registros de proveedores del Estado, las empresas Dijofer, Tactical Armament y N’Ayala Servicios han susctrito numerosos contratos con diversas dependencias de la Policía Nacional.

Cuando el general Héctor Petit compró implementos de bioseguridad a Jennifer Buitrón Guevara por 1 millón 550 mil soles, en realidad el contrato era con las parejas del coronel Zorrilla y del comandante Pérez. Para la fiscalía, el general Petit sabía que Jennifer Buitrón solo era una fachada.

En la actualidad, el coronel Edward Zorrilla labora en la Oficina de Administración de la Dirección de Tránsito y Seguridad Vial de la Policía Nacional, es decir, es el encargado de las compras para dicha dependencia. Y el comandante José Pérez está asignado a la División de Diligencias Judiciales, de la Dirección de Seguridad de Penales.

Otra pista que condujo al descubrimiento del clan familiar fue un seguimiento que le hicieron efectivos de la Dirección de Inteligencia de la Policía Nacional (DIRIN). El comandante José Pérez fue sorprendido cuando internaba mercadería en la sede de la Dirección de Logística de la PNP, en el complejo policial Los Cibeles, en el Rímac. Se trataba de parte de los bienes que Jennifer Buitrón Guevara le había vendido a la Policía Nacional.

El vehículo en el que se movilizaba el comandante José Pérez para transportar la mercadería de Jenifer Buitrón era una camioneta blanca de placa BMO-066. Según la Superintendencia Nacional de Registros Públicos, la movilidad está a nombre de los esposos María Zorrilla Acuña y el comandante José Pérez Cumpa.

Millonaria lealtad

Hay más evidencia sobre la existencia del clan familiar.

La dirección que consignó Jennifer Buitrón cuando presentó su oferta ante la Dirección de Logística de la PNP, señaló la Manzana G, Lote 12, de la Urbanización Jorge Chávez, en el Callao. En el inmueble residen el comandante José Pérez y su esposa María Zorrilla Acuña.

Esto explica por qué María Zorrilla y Jennifer Buitrón visitaban juntas al general Héctor Petit.

Por ejemplo, el 12 de marzo de este año, Jennifer Buitrón y María Zorrilla ingresaron a la misma en el despacho de Petit. Hicieron lo mismo en las oficinas del jefe de Logística, coronel PNP Freddy Del Carpio León; el jefe de Abastecimiento, comandante PNP Godofredo Pérez Díaz; y de la jefa de Almacén, Mayor PNP Antonieta Montoya Díaz.

Las visitas de Jennifer Buitrón y María Zorrilla, según el fiscal Reynaldo Abia, obedecen a que días antes de obtener los contratos internaron parte de los implementos de bioseguridad en los almacenes de la Dirección de Logística. O sea, ya sabían que obtendrían con antelación los contratos.

El testimonio de uno de los almaceneros ante la fiscalía confirmó que Jennifer Buitrón y María Zorrilla dejaron parte del lote de mercadería el 16 de marzo, lo que indicaría que sostuvieron coordinaciones con el general Petit para conseguir los contratos. Sin embargo, el general Petit reiteró que su actuación fue transparente.

La vinculación estrecha −y de complicidad− entre María Zorrilla y Jennifer Buitrón quedó en evidencia en un mensaje que la primera le escribió por Facebook a la segunda, el 31 de diciembre del 2019: “Jennifer Buitrón Guevara, quiero desearte de todo corazón que este 2020 se concluyan muchos de tus objetivos. Decirte que te quiero mucho y que eres una persona fundamental para mí. Me siento muy orgullosa de todos tus logros como persona, como madre y como hija. Eres, aparte de ser mi persona de confianza en el ámbito laboral, una buena amiga. Gracias por tu apoyo incondicional, por tu lealtad y tu entrega a nuestra empresa. Espero que sigamos juntas de la mano, con nuestros desaciertos muchas veces, pero de los errores se aprende. Me conoces demasiado y solo espero seguir contando contigo hoy mañana y siempre. Te quiero mucho”.

Gracias a Jennifer Buitrón, María Zorrilla ganó millones de soles. Cómo no agradecerle.

Vínculos familiares comprobados

Entre los documentos que Jennifer Buitrón entregó al fiscal Reynaldo Abia, se encontraban facturas a nombre de la empresa N’Ayala Servicios, cuya gerente general es Norma Ayala Ñiquén, pareja del coronel Edward Zorrilla Acuña.

El nombre de Norma Ayala también aparece en el cuaderno de visitas al general Héctor Petit y a los responsables de los procesos de contratación de la Dirección de Logística PNP.

Incluso, el fiscal Abia detectó que el vehículo que transportaba la mercadería de Jennifer Buitrón también descargaba productos de la empresa N’Ayala de propiedad de Norma Ayala. Mediante su empresa Tactical Armament, vendió recientemente al Ministerio del Interior 3,3 millones de soles en alcoholímetros.

Empresas familiares

Registros de Tactical Armament, de Norma Ayala Ñiquén, pareja del coronel PNP Edwin Zorrilla Acuña; Dijofer, de María Zorrilla Acuña, cónyuge del comandante PNP José Pérez Cumpa; y N’Ayala Servicios, también de Norma Ayala. Jennifer Buitrón trabajaba para ellos.