La Catedral de La Habana, ubicada en el corazón de la Vieja Habana (desde 1982, declarada por la UNESCO, Patrimonio Cultural de la Humanidad), es la primera iglesia que se funda en la ciudad. Construida por los jesuitas hace 222 años, ahora es sede del Arzobispado de La Habana y también sede del cardenal del país.

Amaury Vergés, asistente en la Catedral, nos habla de sus características y un poco de su historia:

“Es una iglesia de construcción románica, fachada barroca. Está compuesta por tres naves, una central y dos laterales. Tiene tres copas. Una en la nave central, la de la capilla de Loreto y la de la Sacristía. Tiene ocho altares y dos capillas. La capilla del Santísimo y la de Loreto. Tiene dos torres. Al principio, se edificó con la izquierda, luego vino la de la derecha, lo cual le cambió un poco la estructura y la hace característica. Tiene ocho campanas.

“Fundada entre los siglos XVI y XIX –agrega Vergés–, en su interior tiene piezas valiosas. En su altar mayor tiene un fresco pintado por el artista francés José Peruani, alumno de David. Tiene obras de escultores italianos. El Altar Mayor está hecho con nueve toneladas de peso de mármol de Carrara, esculpido por Banquini. En la capilla de Loreto se halla un mausoleo dedicado al padre Apolinar Serrano Díaz, que ofició muy poco –cinco minutos y medio–, porque muere de fiebre amarilla en 1876”.

“Esta iglesia –precisa– es la más importante de Cuba, construida en la ciudad de La Habana, con tres millones de habitantes. Muchos se alarman porque ven en su sede la bandera cubana y la bandera del Vaticano”.


Gonzalez, Luis Humberto. “Arte romano barroco.” Siempre!, 14 Jan. 1999, p. 73. Informe Académico, http://link.galegroup.com/apps/doc/A54601257/IFME?u=ulima&sid=IFME&xid=22e07a2b. Accessed 22 Sept. 2018