Las criptomonedas vuelven a estar en boca de todos. Tras una de las caídas más duras que se recuerdan durante la crisis del coronavirus, la moneda digital más popular, el Bitcoin, igualó hace unas semanas su máximo histórico. En este contexto, las compañías dedicadas a la compraventa de estos activos han visto crecer sus números de manera exponencial en los últimos años.

Una de las más startups más populares dedicadas a este sector es española… Y triunfa en todo el mundo. Se trata de Bit2Me, cuenta con apenas seis años de vida y busca levantar un millón de euros a través de una ronda de inversión con el fondo Inveready. Una cifra más que considerable, teniendo en cuenta que el desembolso inicial para poner en marcha el proyecto apenas alcanzó los 150 euros.

«En 2014, con el primer boom de las criptomonedas creamos Bit2Me; en 2017 vivimos el segundo rebote del Bitcoin y hemos llegado hasta ahora. Éramos tres personas y ahora somos unos 50», recuerda Leif Ferreira, uno de los fundadores de la compañía, en una reciente entrevista. Seis años después de su fundación, buscan dar el salto para convertirse en una gran compañía, algo para lo que han buscado el apoyo de un fondo con experiencia -Inveready estuvo detrás de algunas rondas de inversión de grandes compañías como MásMóvil-.

Atendiendo a su facturación, Bit2Me cerró el pasado ejercicio con 2,5 millones de euros de ingresos, procedentes de las comisiones de la compraventa de criptomonedas y otros activos digitales. En total, el último año deja alrededor de 100 millones de euros de volumen dentro de la plataforma, según explican desde la propia compañía. El buen momento que viven las monedas digitales augura un crecimiento aún mayor en los últimos años, por lo que consideran que es el momento de ampliar su capital, hasta ahora repartido al 90% entre los fundadores.

¿Es realmente el momento para las criptomonedas?

Aunque ya se habla del Bitcoin como “el oro del futuro”, lo cierto es que las criptomonedas aún tienen un largo recorrido por delante. Sin embargo, el mundo que deja el coronavirus tendrá cada vez más presente este tipo de activos. Prueba de ello es que una de las pasarelas de pago más importantes del mundo, Paypal, comenzará a aceptar las transacciones con algunas monedas digitales a partir de enero.

Además, el interés por las criptomonedas y la tecnología blockchain se encuentra en las grandes empresas y los principales bancos centrales. En este sentido, Facebook lanzará su propia moneda durante las próximas semanas, mientras que el Banco Central Europeo ya ha anunciado el próximo lanzamiento de un euro digital que bebe de esta tecnología.

El 63% de los ciudadanos europeos -y el 58% de los españoles- ha comprado al menos una vez a través de un comercio online en el último año, según datos de Eurostat. Estos datos muestran la importancia de “actualizar” el dinero y las opciones que los consumidores tienen a la hora de operar. Poder comprar con criptomonedas o con versiones digitales de las tradicionales permitiría, entre otras cosas, operar con cantidades menores a un céntimo, poder realizar transferencias internacionales de forma inmediata o luchar de forma más efectiva contra el fraude fiscal.

No obstante, todavía existen factores que invitan a la prudencia. Entre ellos, la alta volatilidad de las criptomonedas o las reticencias de los bancos centrales para eliminar por completo el dinero en efectivo. En este sentido, Christine Lagarde quiso dejar claro que el euro digital “nunca reemplazará al dinero en efectivo”.