Presidente Vizcarra promulga ley que prohibirá a partir del 28 de julio del 2021 la fabricación de bolsas de plástico no reutilizables y utensilios de difícil degradación, así como envases de tecnopor, considerados los más nocivos para el ambiente.

“A partir de hoy, el Perú da un paso fundamental en la protección del medioambiente”, afirmó el presidente de la República, Martín Vizcarra Cornejo, al promulgar la Ley que regula el plástico de un solo uso y los recipientes o envases descartables, en Palacio de Gobierno.

En presencia de ministros de Estado, congresistas y autoridades, el Jefe del Estado rubricó la norma que fue aprobada previamente con el aporte de diferentes bancadas parlamentarias, y el impulso decidido del Ministerio del Ambiente.

“Ustedes son parte de la generación del cambio de paradigmas en nuestro país. Se ha logrado consensuar una ley que ha merecido el apoyo de todos. Esta ley va a cambiar el comportamiento de nuestra sociedad para hacerla más amigable con el medioambiente”, indicó el Mandatario.

Vizcarra Cornejo señaló que ha llegado el momento de tomar conciencia respecto al uso indiscriminado de las bolsas de plástico, que tanto daño hacen a las especies que habitamos el planeta.

Cambio de mentalidad

“Nosotros mismos somos parte, sin darnos cuenta, de este deterioro de la naturaleza. Vamos a comprar a la tienda y nos dan bolsas en exceso y las llevamos, compramos pan y nos dan en bolsas de plástico, hasta una pastilla nos dan en bolsas, todo ello se va acumulando”, refirió.

El Presidente de la República dijo que “tenemos que modificar la mentalidad de la población” y “predicar con el ejemplo”, pues el impacto que se está causando en el planeta es enorme y perjudicial.

Plazos

La norma establece plazos para la regulación y prohibición del uso, entrega, fabricación y distribución de las bolsas plásticas, sorbetes, envases y utensilios desechables de polietileno y tecnopor.

La ley prohíbe la entrega de bolsas plásticas en la publicidad impresa, diarios, revistas, recibos y toda información dirigida a consumidores. Se dará un plazo de 3 años para que los negocios y supermercados reemplacen al 100% las bolsas plásticas no reutilizables que entregan a sus clientes.

Será a partir del 28 de julio del 2021, la fecha en que el país prohibirá la fabricación de bolsas de plástico no reutilizable, así como utensilios de difícil degradación, envases de tecnopor considerados como los más nocivos para el ambiente.

El pasado 5 de diciembre, el pleno del Congreso de la República aprobó con 96 votos a favor la ley que propone establecer el marco regulatorio sobre el plástico de un solo uso.

Mejor calidad de vida

La ministra del Ambiente, Fabiola Muñoz, refirió

que la ley que regula el plástico de un solo uso y los recipientes o envases descartables, cambiará el comportamiento de nuestra sociedad para ser más amigable con el ambiente. Destacó además la alianza entre Poder Ejecutivo y Poder Legislativo para hacer realidad esta norma que beneficiará a todos los ciudadanos. “El Perú gana con esta norma y todos los ciudadanos vamos a tener una mejor calidad de vida”. Asimismo, indicó que la lucha contra el plástico de un solo uso es una prioridad para todos, porque este material no genera valor y quita posibilidades de consumir los alimentos más frescos. En el Perú, el 10% del total de los residuos sólidos son plásticos y de ellos el 68% son plástico de un solo uso (50% a escala mundial); las bolsas de plástico, las botellas de PET y el tecnopor son los que presentan los mayores valores.

Residuos

En Perú anualmente se generan 708,000 toneladas de residuos plásticos, de los cuales 43.7% no reciben disposición adecuada, con lo que 309,000 toneladas pueden terminar en el mar.

Cerca de 40 países del mundo ya regulan el plástico de un solo uso en sus territorios. En América Latina figuran Colombia, Chile, Bolivia, Ecuador, Argentina y ahora el Perú.

Durante años, los envases de bebidas, tapas de botellas, empaques de alimentos y bolsas de compras, cosméticos, textiles, entre otros objetos hechos con plástico, terminan acumulándose en basureros, lagos, ríos y océanos.

Estos elementos al no biodegradarse se fragmentan en pequeños trozos que contaminan suelos y afectan aves y especies marinas, señala el Ministerio del Ambiente.