El Banco Pichincha anunció el último viernes que adquirirá el primer lote de pruebas moleculares rápidas para detectar casos de COVID-19, desarrolladas en la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) por el neurobiólogo Edward Málaga-Trillo y su equipo de científicos.

Las pruebas moleculares rápidas de la UPCH buscan ser las primeras desarrolladas en el Perú.

En un comunicado, el banco informó que en los últimos días el equipo de investigadores liderado por Málaga-Trillo expuso los diversos desafíos encontrados en el camino de validar un avance científico en nuestro país. Frente a esta situación, el Banco Pichincha dijo que decidió realizar el primer aporte del sector privado al mencionado proyecto de investigación.

“La institución financiera realizará una compra anticipada de 500 pruebas rápidas moleculares, las cuales serán aplicadas entre el personal de sus distintas oficinas”, indicó.

“Como muestra de su confianza en la investigación desarrollada por el equipo de Málaga-Trillo, el Banco Pichincha también realizará un aporte de capital destinado a impulsar el proceso de validación y producción de las pruebas moleculares rápidas. En total, el Banco Pichincha aportará S/ 55,000 al proyecto de investigación”, añadió.

Julio Malo, gerente general de Banco Pichincha, destacó que la entidad financiera mantiene un compromiso social permanente y un firme propósito de inspirar y retribuir confianza.

“Hoy tenemos el privilegio de ser la primera empresa privada en apoyar este valioso proyecto de investigación, pero de ninguna manera queremos ser la única. Invocamos a todo el empresariado a sumarse a esta iniciativa que puede impactar de forma inmediata la vida de todos los peruanos”, sostuvo el ejecutivo través del comunicado.

Las pruebas moleculares rápidas en las cuales trabaja la UPCH, Málaga-Trillo y su equipo de científicos, contarán con un mayor nivel de portabilidad, un menor costo respecto a la prueba molecular estándar y no requerirán de un hisopado. Esto permitirá llevarlas a más peruanos, tras concluir su camino de validación.

“Estamos recibiendo la grata noticia de este apoyo desde ayer. Tenemos que tratar de llegar a todos con la misma eficiencia. Por eso, el objetivo es producir por lo menos un millón de pruebas, para que todos los necesitados puedan acceder a esta tecnología. El costo va a depender de un proceso productivo sin precedentes en el Perú”, precisó el neurobiólogo Málaga-Trillo.