Con el retorno de los menores al colegio las complicaciones de salud aumentan. La mayoría son por infecciones distintas al COVID contraídas desde el inicio de las labores escolares

Dos años después de iniciada la pandemia del nuevo coronavirus, los escolares han vuelto a tener la oportunidad de compartir experiencias grupales con otros menores en los colegios con el retorno de la presencialidad de sus actividades; algunos de ellos lo hacen por primera vez. Ese contacto tan necesario para su desarrollo durante su traslado y la propia convivencia en las aulas, los enfrenta también a un escenario de ciertos riesgos como sufrir accidentes o contraer algunas enfermedades que se ha comenzado a evidenciar en hospitales como el Honorio Delgado Espinoza.

El jefe del área de Pediatría del nosocomio regional, Omar Barreda, sostuvo ayer que durante los dos primeros años de la pandemia, en promedio, tenían8 pacientes hospitalizados, la mayoría de ellos afectados por el COVID-19.

Sin embargo, el panorama ha cambiado. De las 44 camas habilitadas, 22 están ocupadas pero no como consecuencia de la enfermedad que alejo a los menores de las aulas, de sus juegos en grupo y sus amigos.

El médico explicó que el incremento del pacientes son como consecuencia de otros virus que han generado cuadros respiratorio agudos como el asma, crup, neumonía y bronquiolitis, también hay hospitalizados por infecciones estomacales severas y un grupo menor por sufrir accidentes que generan contusiones, traumatismos y otras lesiones que requieren atención especializada.

El incremento de la hospitalización es lo que esperábamos con el retorno de los menores a sus actividades normales. Los viajes con familiares, sus actividades físicas y el compartir con amigos los expone a sufrir accidentes y al contagio de otras enfermedades distintas al COVID”, dijo el jefe de pediatría del Honorio Delgado.

Agregó que el cambio del clima así como la incompleta vacunación de los menores de 5 años contra las enfermedades inmunoprevenibles, son también factores que han influido en el crecimiento de las hospitalizaciones.

Hay menores hospitalizados entre los 3 y 14 años. “Los mayores están internados por  sufrir accidente y contusiones mientras que los niños son los que requieren atención por enfermedades infectocontagiosas, muchos de ellos no han recibido sus refuerzos”, apuntó.

No obstante, el incremento de la hospitalización aún está alrededor del 30 % por debajo del registro pre pandemia. Las medidas de bioseguridad implementadas en los colegios como el lavado de manos y el uso de las mascarillas han sido una barrera de contención para que las infecciones no sean mayores  a las habituales.

El especialista recomendó a los padres de familia que a pesar de la baja de contagios es necesario que lleven a sus hijos a los centros de salud para vacunarlos contra la COVID-19 y que aquellos que no completaron su esquema de vacunación regular contra otras enfermedades, lo hagan por el bienestar de los menores.

Respecto al protocolo de atención que deben cumplir los colegios al detectarse un contagio, Omar Barreda recalcó después de aislar al caso positivo y ubicar a sus contactos no es necesario cerrar  el colegio para desinfectarlo porque está demostrado que el uso de los químicos no son eficaces para la prevención contra el COVID. “Se debe genera una consejería entre Educación y Salud para generar protocolos más eficientes y no afectar a los alumnos cerrando los colegios”, dijo.