Andrés Borasino

Ante una oferta laboral que se nos presente, es importante investigar las características de la empresa, conocerla y saber cuál es su clima laboral. Para conocerla, puede ser útil nuestra red de contactos y mejor aún si conversamos con algún conocido que trabaje ahí.

Así, antes de aceptar una oferta laboral, es necesario hacer una serie de preguntas que le ayudarán a saber si está tomando la decisión correcta:

Las responsabilidades. La descripción del puesto, los límites de autoridad, la capacidad que tendremos para tomar decisiones, ¿de qué equipos y personas seré responsable?, pero quizá lo más importante es quién es el jefe y cómo es él. Se dice que no renunciamos al trabajo, sino que renunciamos por el jefe.

Recursos con los que contará. Qué, cómo y con qué voy a trabajar. ¿Tengo un presupuesto de gastos?, ¿tengo un presupuesto de ventas?, ¿quién la autoriza y cómo se fija?, ¿tendré personal a mi cargo?, ¿con qué equipos voy a trabajar?; su antigüedad, la descripción y el inventario de los equipos que recibiré.

Los resultados. El aspecto más importante para lograr mi satisfacción personal y la de mis superiores son los resultados. ¿Cuáles son los objetivos de la posición y que se espera de mí? ¿Cómo se mide o se medirán mis contribuciones a la organización? ¿Cuáles son los entregables y cómo se evalúa mi desempeño?

Los retos. ¿Cuáles son los retos de la empresa?, ¿son alcanzables?, ¿cuáles son los retos de mi área y los de mi jefe?, ¿cómo se definen?

La remuneración. No nos fijemos solo en el básico, sino también en una serie de beneficios: seguros, la compensación por tiempo de servicios (CTS), los bonos, entre otros. No nos olvidemos de la evaluación de ajuste de remuneraciones, capacitación, gastos de movilidad, viaje y otros.

El plan de carrera. ¿Cómo nos desarrollaremos en esta empresa?