Entre basureros y rellenos sanitarios, este es el destino de la gran parte del plástico que es utilizado en el país; no obstante, los esfuerzos de empresas privadas y del Gobierno por reutilizar estos residuos y darle una segunda vida son cada vez más alentadores.

Pero, veamos las cifras de la basura. La reciente publicación “Acelerando el cambio hacia una economía circular en Plástico en Lima Metropolitana y el Callao”, elaborada por la Asociación Civil Recíclame y el grupo GEA, revela que en el Perú se producen 1,4 millones de toneladas de plástico al año.

De este total, detalla Roxana Díaz, especialista de Economía Circular de Recíclame, el 58% (806 mil toneladas) se convierte en residuo en menos de un año, reciclándose solo el 15% (124 mil toneladas).

Precisa que en el caso de los envases pet se producen 267 mil toneladas al año, de los cuales el 72% (191 mil toneladas) se convierte en residuo en menos de un año, aprovechándose el 22% (42 mil toneladas) de dichos residuos para el reciclaje.

INFORMALIDAD

El estudio – que toma en cuenta el flujo del reciclaje de plástico y PET, tanto del sector formal como informal – determinó a través de encuestas a recicladores en Lima y Callao que la magnitud de la informalidad en los centros de acopio es enorme.

A tal punto que, el 80% es informal y solo el 20% formal. De este último, el 80% es representado por el mercado de plástico; mientras que, del porcentaje informal solo el 20 % corresponde a dicha industria.

Para Marcos Alegre, presidente de grupo GEA, el objetivo es aumentar el reciclaje de plástico con enfoque de economía circular en Lima y Callao, a través de una alianza privada coordinada con el sector público.

RECOMENDACIONES

Roxana Díaz, por su parte, resalta la importancia de contar con un organismo regulador del reciclaje para que supervise y controle el precio de oferta y demanda de residuos.

Además, indica que para mejorar los índices del reciclaje se debe de tomar en cuenta la necesidad de la profesionalización y tecnificación de este.

Así como la creación de sistemas de centros de acopio con grandes almacenes en periferia y centros intermedios, el diseño de rutas y recorridos más eficientes, la incorporación de recicladores, la generación de responsabilidad compartida para la articulación con los diversos actores, entre otros.

Cabe precisar que, en el país, diariamente se generan más de 21.000 toneladas de residuos sólidos, lo que equivale a tres estadios nacionales llenos de basura. De esos residuos, el 76% corresponde a residuos orgánicos e inorgánicos, los cuales se podrían aprovechar y valorizar.