Andrea de la Piedra

En el 2014 empezamos con Aequales el proceso de hablar con empresas sobre la equidad de género. Al inicio fue duro: muy pocas hacían algo sobre el tema y, principalmente, las que actuaban eran las empresas trasnacionales, que replicaban políticas de su casa matriz.

El Foro Económico Mundial resalta que la brecha de género se cerraría en más de 200 años. Lo más importante es tomar acción. Y algunas lo están haciendo. Cada vez más empresas se miden y generan políticas. Incluso existen más mediciones sobre el tema: GPTW para mujeres, el diagnóstico y reconocimiento de diversidad de Presente y el Ránking Par. Lo que no se mide no se visibiliza y, por ende, no se actúa.

Las organizaciones están empezando a tener una posición pública frente al tema al lado de planes de acción; y tienen mecanismos más claros para hacerlo. Solo veamos cuánto han cambiado los avisos publicitarios en esta fecha: algunos hablan de empoderamiento de mujeres, de prevención de violencia, del rol de los hombres y también de romper estereotipos. Esto era menos común hace cinco años.

Estamos en un momento como país donde estas acciones son y siguen siendo necesarias y urgentes. Pero también en un momento donde se empieza a sentir aires de cambio. Shauna Olney, jefa del Servicio de Género, Igualdad y Diversidad de la OIT, lo resaltaba de forma muy clara, “sabemos ahora mucho más sobre las diferencias de género y los factores que las generan, y lo que es necesario hacer para lograr progresos más significativos; el camino está trazado”.

Sin embargo, esto recién empieza. Pequeñas y medianas empresas, organizaciones públicas, todas pueden sumarse. Todavía siguen siendo algunas, pero ya las hay. Lo más importante es que estamos en un momento donde no tomar acción es también una posición. El camino está trazado.