El COVID-19 impactó al agro al inicio de la cuarentena pues bajó el número de trabajadores que participan en las jornadas del campo, pero, desde junio empezó a normalizarse y en julio retomó un mayor dinamismo por el inicio de las cosechas.

Ello se notó sobre todo en los productos que se exportan, como el arándano y la uva, señaló a Correo Alejandro Fuentes, presidente de la Asociación de Gremios de Productores Agrarios del Perú (AGAP).

“Desde setiembre, está aumentando la demanda de mano de obra por la mayor producción, sobre todo, de arándano y uva, en el norte del país. Esta mayor demanda se está cubriendo con trabajadores de sectores en recesión como construcción y comercio, principalmente, y es muy probable que estarán ocupados hasta mediados de diciembre”, precisó.

SOSTENIDO. Fuentes refirió que el empleo en la zona rural no solo se mantuvo sino que hubo momentos en que faltó mano de obra por la restricción propia de la cuarentena, considerando que en todo momento ha demandado trabajadores para el mantenimiento y cosechas de productos de exportación, como uva, mangos, cítricos, páprika, mandarina, kión, arroz y pimiento piquillo, entre otros.

Sin embargo, esta tendencia no se tradujo en un incremento de salarios. “No creo que haya habido una variación (en los salarios) porque el requerimiento adicional de mano de obra se ha cubierto con personas que trabajaban en otros sectores, como construcción, comercio, textil que ven en la agricultura una opción para generar ingresos”, precisó.

En ese sentido, dijo que se mantienen los salarios en el agro que estaban, en promedio, entre S/1400 y 1500 mensuales en los meses previos al COVID-19.

Producción de arándanos y uvas crece en el norte del país

Arándanos

La AGAP señaló que la producción de arándanos en 2020 duplicará a la de 2018, por la mayor área de cultivo, sobre todo, en el norte del Perú.