Diseñar un juego de mesa

Aquí la inspiración nos llega de la mano de la emprendedora Diana de Arias, fundadora y CEO de Decedario, una empresa que edita y distribuye un juego de mesa de estimulación cognitiva para personas de cualquier edad y con diferentes patologías neuronales, como un daño cerebral, autismo, alzheimer o dislexia, entre otros. Ella fue quien diseñó el juego completo desde su casa, aunque luego lo validase con el apoyo de profesionales expertos en este tipo de terapias. Una vez diseñado el producto, como no tenía dinero para encargar la primera edición, organizó una campaña de crowdfunding con la que obtuvo 11.000 euros, cantidad más que suficiente. Actualmente va por la tercera edición y ha vendido más de 1.500 juegos, con el mercado latinoamericano incluido. La empresa es rentable desde el primer día.

Aunque hayamos elegido el caso de Diana de Arias como ejemplo, otra persona con creatividad y empeño podría hacer algo similar. Vale que el mercado de los juegos de mesa no mueve las mismas cantidades que el los videojuegos, pero evita la barrera tecnológica y también es un nicho el alza. De hecho, el coronavirus disparó un 41% la venta de juegos de mesa.

Asimismo, el target se ha diversificado y tanto hay juegos para familias, como para niños, jóvenes y frikis de toda la vida. A tener en cuenta si decides adentrarte en el sector, un nivel de competencia alto con un ritmo de lanzamientos que algunos califican de “frenético”.

Un delivery

¿Sabías que marcas tan populares como es ahora Wetaka empezaron en el salón de su casa? Los mismos compañeros de piso de Efrén Álvarez y Andrés Casal, fundadores de la startup, eran quienes se encargaban de probar e ir poniendo nota a los platos que ambos preparaban a diario en la cocina compartida. Así lo hicieron hasta dar con la preparación perfecta de los tupper que ahora reparten a domicilio. Lejos quedan esos tiempos, porque hoy Wetaka es ya una empresa de proporciones considerables, pero la traemos a colación por si sus orígenes sirven para inspirarte.

Se trata de empezar trasteando y experimentando platos en la cocina de tu casa para luego alquilar un espacio a un negocio de lo que se conoce como cocina ciega, empresas especializadas en preparar platos para el take away y el delivery, sin atención directa al cliente. Muchos de estos espacios, como por ejemplo The Premium Service, ofrecen a nuevos emprendedores del sector la posibilidad de alquilar sus cocinas a precio relativamente económico (entre 8.000 y 10.000 euros). La ventaja que tiene es que te proveen de la infraestructura necesaria y de los repartidores por lo que puedes desentenderte de la complejidad del delivery y la logística. Es una forma de impulsar tu negocio en el sector de la restauración sin necesidad de hacer grandes inversiones al comienzo.

Una consulta de psicología

El de la psicología ha sido el sector de la telemedicina que más ha crecido con la pandemia. La startup española TherapyCha ha tenido ocasión de comprobarlo alzándose con el liderazgo de la digitalización de la psicología y cerrando el pasado mes de abril con un crecimiento del 180%. El Covid ha propiciado que cada vez más personas apuesten por recibir este servicio en remoto, evitando desplazamientos y donde la comodidad de estar en casa parece facilitar la confidencialidad del cliente.

Si eres un profesional de la psicología puedes adscribirte a alguna de las plataformas existentes en esta especialidad que te ayudan a crear tu consulta online. Además de la ya referida están, por ejemplo, Opentherapi , Mentavio o PsiChat , una app que conecta a psicólogos con pacientes.

Copywriter

Algunos consideran el copywriting como uno de los oficios con mayor proyección en siglo XXI. Simplificando un poco, se puede decir que el trabajo principal de un copywriter consiste en escribir textos para vender. Tanto puedes vender productos o servicios para terceros como propios, si es que tienes montado, por ejemplo, un negocio paralelo de formación online. Es el caso del copywriter Isra Bravo, referente en el marketing digital y quien afirma escribir “porque me gusta ganar dinero”. Lo que él hace es muy sencillo: manda un email diario a sus suscriptores con consejos para aumentar las ventas de los negocios gracias al copywriting y, solo con eso, dice ganar más de 1.000 euros al mes.  Al margen está su popular ‘blog de la irlandesa borracha’ y sus cursos de formación, todo ello en el espacio denominado motivante donde enseña a otros escribir emails que enganchan. Ese es su arte, lograr que los usuarios, en lugar de ponerle en la carpeta de spam, abran de forma voluntaria y cada día los emails que reciben de Bravo.

Sus textos suelen ser cortos- de unas 300 palabras-, entretenidos y provocadores pero el objetivo siempre es el mismo: la conversión o el convencimiento. El lo consigue contando historietas por email. Algunas son ficticias, otras las extrae de su propia experiencia, pero siempre le funcionan porque sabe marcar la diferencia.

Advierte, no obstante, de que no es tan sencillo como parece. Hace falta ser muy constante; redactar historias que sean entretenidas pero que también aporten valor diario y tener luego la habilidad de vincular la historia con la venta sin que el lector se sienta estafado. Ninguna de las claves mencionadas tendría sentido ante una carencia de autoridad y conocimiento real del área de formación en la que te especializas.