CARMEN VALERO Berlín


El presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró hoy que la política comercial y militar de Alemania es “muy mala” para su país y advirtió de que “esto va a cambiar”.

“Tenemos un déficit comercial ENORME con Alemania, además de que ellos pagan MUCHO MENOS de lo que deberían en OTAN y militar. Muy malo para EEUU. Esto va a cambiar“, escribió Trump en su cuenta de Twitter.

Trump ha hecho del superávit comercial de Alemania un arma arrojadiza. En el encuentro que mantuvo en Bruselas con los máximos responsables de la UE, el presidente criticó a Alemania por los “millones y millones de coches que se venden en su país” en supuesto perjuicio de la producción nacional. “Los alemanes son malos, muy malos” y “vamos a parar eso”, anunció Trump.

En Alemania, los analistas del sector del automóvil se llevaron las manos al cabeza: “Como ya se ha visto, Trump no argumenta con hechos objetivos y contrastados sino que basa su juicio en hechos alternativos o en meras percepciones, es decir en los coches que ve circular por las calles de Nueva York”, afirma Ferdinand Dudenhöffer, uno de los expertos del mercado del automóvil más conocidos del país

Según estadísticas que ni siquiera el Gobierno alemán se molesta en recordar, de los 17,5 millones de vehículos que se vendieron el pasado año en EEUU, sólo 1,33 millones eran de marcas germanas, lo que se tradujo en una cuota de mercado del 7%. En contrapartida, los constructores nacionales General Motors y Ford registraron una cuota de mercado del 17,3% y del 14,8% respectivamente, seguidos de la japonesa Toyota. Los datos de ventas se mantuvieron en esos mismo niveles en los primeros cuatro meses de este año, periodo en el que los consorcios automovilísticos estadounidenses volvieron a obtener una cuota de mercado en Alemania del 18,8%.

Al mismo tiempo, la canciller alemana Angela Merkel ha vuelto a reiterar hoy la necesidad de que Europa “tome las riendas de su destino” y se convierta en un actor independiente en el contexto global ante la aparente desidia de la nueva Administración estadounidense por mantener el equilibrio mundial fraguado en la posguerra y la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea. Una declaración razonable tras el fiasco de las cumbres de la OTAN y del G7 que ha tenido gran repercusión internacional pero que en Alemania se lee en clave electoral.

“Europa debe ser un actor que se involucra en los asuntos internacionales” ha dicho hoy Merkel en una rueda de prensa con el primer ministro indio, Narendra Modi, a quien manifestó su deseo de estrechar las relaciones bilaterales de su país con Asia.

Merkel recordó que Europa ya ha tenido en bloque intervenciones internacionales, como por ejemplo en Ucrania y Libia, y pese a las diferencias existentes en otras muchas cuestiones como la política migratoria o en materia económica. Nada que no pueda ser superado para hacer frente a los desafíos geopolíticos actuales.

Schulz apoya a Merkel en tomar distancias con Trump

La canciller recalcó que su apuesta por una Europa fuerte y emancipada y su interés por estrechar las relaciones políticas y económicas con India o con China no están dirigidas contra ningún país o relación, mucho menos las transatlánticas. “En absoluto (está dirigido) en contra de la relación transatlántica que para nosotros tiene y tendrá una gran importancia histórica”, dijo Merkel, que cuenta en el debate que ha suscitado su cambio de retórica política con el apoyo -y también los recelos del Partido Socialdemócrata (SPD), socios en el Gobierno y principales contrincantes en las elecciones generales que se celebrarán el próximo 24 de septiembre.

Martin Schulz, presidente del SPD y rival directo de Merkel no ha tenido más remedio que subirse al carro de la canciller y, en un lenguaje más directo y pedido a todos los demócratas en Europa que hay que parar los pies al presidente Donald Trump.

El líder del SPD volvió a marcar hoy terreno en el debate sobre Trump refiriéndose a él como un “destructor de todos los valores occidentales”.

“La actitud de Trump pone en cuestión los valores democráticos y occidentales como nunca antes habíamos visto en un presidente de Estados Unidos”, señaló Schulz que ha pedido como respuesta de choque una “Europa unida”.

En la misma línea se ha pronunciado el líder del grupo parlamentario del SPD, Thomas Oppermann, para quien Trump constituye “una amenaza para Occidente“, y el ministro de Asuntos Exteriores y ex presidente del SPD, Sigmar Gabriel.

“Aquellos que aceleran el cambio climático con menos protección medioambiental, que vende más armas en zonas de conflicto y no tienen interés en resolver conflictos religiosos mediante la diplomacia, están poniendo en peligro la paz en Europa”, afirmó Gabriel al diario ‘Rheinische Post’ y agregó que “quienes no se opongan a las políticas de EEUU se convertirán en cómplices”.

En un acto anoche del SPD en Berlín, el ex presidente del Parlamento Europeo afirmó que Europa es el mejor apoyo para la democracia, la economía y la cohesión social: “Por eso, es momento de salir al paso de ese hombre con todo lo que representamos y detenerle, incluida la lógica armamentista fatal que pretende imponernos”, dijo Schulz en referencia a la insistencia de Trump a que en los aliados aumenten su presupuesto en Defensa de acuerdo a los compromisos adquiridos ya en tiempos de Barack Obama con la OTAN.

Schulz llega con cierto retraso a la discusión que Merkel ha provocado al declarar en un acto de campaña electoral en Baviera, tras la cumbre de Sicilia, que “los tiempos en los que podíamos abandonarnos plenamente a otros, se han acabado”, por lo que “solo puedo decir que nosotros, los europeos, debemos tomar las riendas de nuestro destino”.

¿Un cambio de postura con visión electoralista?

Analistas en Londres, Washington o París vieron en el discurso de Merkel un cambio en su retórica política que aventura un nuevo capítulo en las relaciones transatlánticas, una restructuración del poder mundial, un indicio de que la Unión Europea está dispuesta a llenar parte del vacío que Trump parecer estar dispuesto a dejar en el tablero global.

O, como algunos críticos en Alemania sospechan, un discurso con gran visión electoralista. Merkel ya ha dejado claro que hará de la política exterior un tema de campaña y eso requiere marcar distancias con Trump ante un electorado que rechaza por mayoría aplastante el fondo y las maneras del magnate. No valorar de forma crítica las cumbres de la OTAN y del G7 podría ser utilizado por el SPD contra ella y su afán de agradar a todos, no reclamar una Europa nueva, fuerte y unida tras el Brexit y en la era de Trump era renunciar a ser asociada al fenómeno Enmanuel Macron. Y todos quieren ser Macron.

“Algunos han descubierto la necesidad de tener una Unión Europea fuerte algo tarde. Unos en una cumbre, otros en una carpa bebiendo cerveza. Bueno, da igual, lo importante es que se reconozca esa Europa. Más vale tarde que nunca”, afirmó Schluz en alusión a Macron, ex ministro socialista de Finanzas con Manuel Valls, y al discurso de Merkel junto a sus socios de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU)

Estos comentarios de Trump se producen después de que la canciller alemana, Angela Merkel, asegurara en un mitin el pasado domingo que “los tiempos en los que se podía confiar en otros han quedado atrás”, en referencia a EEUU y Reino Unido.

Merkel explicó que esa era su conclusión tras las cumbres del G7 y la OTAN, en las que participó Trump y en las que quedaron patentes las marcadas diferencias entre las políticas de la nueva Administración estadounidense y sus socios europeos y occidentales.

“Nosotros los europeos tenemos que tomar nuestro destino en nuestras manos”, dijo la canciller, sólo dos días después de que Trump calificase de “malos, muy malos” a los alemanes en un encuentro con la cúpula de la Unión Europea, aunque según uno de sus asesores ese calificativo iba dirigido exclusivamente al comercio.

La propia Merkel afirmó hoy en Berlín que su apuesta por estrechar las relaciones bilaterales de su país con India y China, cuyos primeros ministros visitan esta semana Berlín, no debe entenderse como un movimiento contra Estados Unidos o contra las relaciones transatlánticas. Merkel hizo hincapié en la importancia de las relaciones con EEUU, independientemente de “debates concretos”, pero insistió también en la necesidad de que Europa sea un actor independiente en el contexto global.

“La relación transatlántica es de una importancia primordial” pero en el contexto actual “hay aún más razones por las que debemos en Europa asumir nuestro propio destino“, dijo Merkel en conferencia de prensa. “Europa debe ser un actor comprometido también a nivel internacional, considero que esto es extremadamente importante”, agregó la canciller, que recibía al primer ministro indio.


 

LEAVE A REPLY