Las importaciones ascendieron a US$3,199 millones en mayo, su nivel más alto desde noviembre del 2015 y superiores en 15.6% respecto a igual mes del 2016, según el Banco Central de Reserva (BCR). Con este resultado, las importaciones alcanzaron US$15,169 millones entre enero y mayo, mayores en 9.1% respecto al mismo período del 2016, informó el Departamento de Estudios Económicos del Scotiabank

“La evolución positiva en mayo fue explicada por el sostenido incremento de las importaciones de insumos, resaltando en particular el mayor volumen importado de combustibles ante la caída de la producción local afectada por el cierre temporal del oleoducto nor peruano; la aceleración en las adquisiciones de bienes de consumo, en especial alimentos como arroz y azúcar cuya oferta local fue afectada por el Fenómeno El Niño (FEN); y por la incipiente recuperación de las compras de bienes de capital, las cuales registraron una variación positiva por primera vez desde octubre del 2016”, detallan.

Cabe anotar que las importaciones de combustibles y alimentos durante los primeros meses han estado por encima de nuestro estimado inicial, lo que ha sido parcialmente compensado por compras de bienes de capital menores a las esperadas como consecuencia de la tendencia negativa de la inversión pública y privada.

Tomando en consideración lo anterior, el Scotiabank, dice que el hecho de que esperamos una aceleración de la actividad económica en la segunda mitad del año, revisamos al alza nuestra proyección de importaciones para el año 2017 a US$37,360 millones, desde un estimado inicial de US$36,144 millones, lo que representaría un crecimiento de 6% respecto a lo registrado durante el 2016.

Evolución entre enero y mayo
Las importaciones de insumos ascendieron a US$7,226 millones, mayores en 25% respecto a igual período del 2016.

Al interior de este rubro resaltó el importante aumento en la compra de combustibles (creciendo en 66.7%), como resultado tanto del alza del precio internacional del petróleo, como del mayor volumen importado.

Por su parte, detalla que los insumos agrícolas mostraron un importante aumento (en 27.7%) debido a los mayores volúmenes importados de trigo, maíz y soya. Finalmente, las mayores compras de insumos industriales (que subieron en 12.4%) fueron explicadas por el alza en los precios del acero y del plástico, así como del aumento en el volumen importado de productos químicos

Bienes de consumo
Las importaciones de bienes de consumo ascendieron a US$3,560 millones, mostrando un incremento de 6.9% respecto a enero-mayo del 2016.

“A nivel desagregado, resaltaron las adquisiciones de bienes de consumo no duradero (+7.0%), en especial alimentos como azúcar y arroz, así como prendas de vestir y calzado”, afirma la entidad bancaria.

De otro lado, las mayores compras de bienes de consumo duradero (+6.8%), se concentraron en automóviles y electrodomésticos -en especial la línea de refrigeración y aire acondicionado ante la temperatura más cálida asociada al FEN así como ante las favorables expectativas de cara a la campaña por el Día de la Madre-.

Bienes de capital
Las importaciones de bienes de capital alcanzaron US$4,305 millones, continuando con su tendencia negativa (cayendo en 7.2%), en línea con la evolución de la inversión privada y pública.

“No obstante, en mayo, las adquisiciones de bienes de capital registraron una evolución positiva (subió en 3.1%), por primera vez en seis meses, aunque no constituiría necesariamente un punto de inflexión en la medida a que esta recuperación se debió principalmente a los mayores precios de los bienes de capital y a que la inversión aún no da muestras de recuperación”, afirman.

A nivel de componentes, el rubro más afectado fue materiales de construcción (bajando en 12.7%) ante la postergación en la ejecución de importantes obras de infraestructura debido al efecto Odebrecht.

Perspectivas
Durante los primeros cinco meses del año el monto de las importaciones se ha ubicado por encima de nuestras expectativas iniciales.

“Este comportamiento estuvo explicado por mayores compras de alimentos y al incremento en el volumen importado de combustibles. Asimismo, se observó un inesperado dinamismo en la importación de bienes de consumo duradero, a pesar de la desaceleración de la demanda interna.

Para el segundo semestre del año prevemos que continúe la tendencia positiva de las importaciones, aunque con motores de crecimiento diferentes.

En efecto, prevemos un menor ritmo de expansión de las importaciones de combustibles, por la reapertura del Oleoducto Nor Peruano y de alimentos. De otro lado, prevemos un mayor dinamismo de las importaciones de bienes de capital, en la medida que se concrete la anunciada recuperación de la inversión pública y que la inversión privada alcance un punto de inflexión en el último trimestre del año.


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