Londres — Un despacho jurídico está dando horarios más flexibles a las abogadas. Un gigante de la tecnología quiere engrosar las filas de 2ingenieras. Y una empresa de medios está reclutando una mayor cantidad de mujeres para tener vínculo más cercano con su base de clientes.

En el Reino Unido, hay nuevas reglas que obligan a las empresas a publicar el grado de su brecha salarial de género y han provocado un debate de mayor alcance sobre la desigualdad en el lugar de trabajo. Cada vez se está avergonzando más a las empresas —la gran mayoría de las cuales les pagan mejor a los hombres que a las mujeres— para que tomen medidas.

Hay una gran cantidad de obstáculos. Los hombres ocupan los puestos de más alto nivel. Las mujeres toman más tiempo fuera del trabajo para cuidar a los hijos. Los hombres dominan los sectores mejor pagados, como las ventas y los que requieren habilidades técnicas.

Entonces, ¿qué se puede hacer?

— La técnica de campo

El año pasado, cuando Stella Worrall comenzó a trabajar como técnica de campo en Virgin Media, sintió que llamaba la atención un poco más de lo normal.

Más del 96 por ciento de los técnicos de campo de la empresa son hombres, que instalan las cajas y los cables para que los servicios de televisión y banda ancha lleguen a los hogares. Algunas de las sucursales para técnicos de Virgin ni siquiera tienen baños de mujeres. Y el ambiente se podía sentir intimidante sencillamente porque no había mujeres.

“Durante mi capacitación, éramos 30 hombres y yo”, comentó Worrall. “Al principio fue muy abrumador”.

Virgin reportó una brecha salarial promedio de 17,4 por ciento, es decir que las mujeres ganan cerca de 83 libras por cada 100 que ganan los hombres (100 libras son cerca de 140 dólares). La mitad de los clientes de la empresa son mujeres, pero tan solo el 29 por ciento de su personal es femenino, y las clientas están solicitando cada vez más técnicas de campo para que les instalen los servicios de medios de Virgin en sus hogares.

Para satisfacer la demanda, Virgin Media, una filial de Liberty Global con aproximadamente 13.000 empleados, está ampliando su red de reclutamiento. Ha experimentado con grupos de becarios que constan solo de mujeres, y con requisitos para que haya una mujer en cada lista final de una vacante, comentó Catherine Lynch, directora de Recursos Humanos de Virgin Media.

La empresa también ha buscado aumentar la proporción de mujeres en cargos altos por medio de tutorías y de fomentar entre las mujeres el deseo de postularse para ascensos. Esto generó inquietudes relacionadas con que algunas mujeres ascendidas fueran más jóvenes de lo común o carecieran de experiencia en los departamentos a los que estaban ingresando.

Sin embargo, Lynch insiste en que las medidas rendirán frutos.

— La socia gerente

En 2015, Claire Clarke se volvió la primera socia gerente de Mills & Reeve, una firma de abogados del Reino Unido. En aquel entonces, cerca del 28 por ciento de los socios de la firma eran mujeres.

En años recientes, Mills & Reeve ha intentado hacer un mejor trabajo al momento de reclutar y conservar a las mujeres, en particular por medio de la promoción de trabajos de medio tiempo. La firma esperaba que esto sirviera para mitigar la dificultad que implica hacer malabares con las horas de trabajo onerosas y la maternidad.

Fue un problema que debió enfrentar Clarke, una madre de cuatro. “Tengo que revisar los calendarios de la escuela y programar en mi calendario laboral las reuniones nocturnas con los padres de familia, los conciertos de la escuela, los días para hacer deporte”, relató.

A pesar de la iniciativa del medio tiempo, Mills & Reeve ha progresado poco. De hecho, el año pasado, la proporción de mujeres socias de la firma fue un poco menor de lo que era cuando comenzó Clarke, lo cual provocó que el promedio de la brecha salarial de género sea del 34 por ciento.

Es un desafío que se refleja en la industria. Las mujeres constituyen más de la mitad de los abogados en los despachos jurídicos del Reino Unido, pero tan solo el 28 por ciento son socias, de acuerdo con la Sociedad Legal del Reino Unido.

Varios bufetes ofrecen trabajos de medio tiempo. Sin embargo, en Mills & Reeve, cerca de un tercio de las mujeres y del siete por ciento de los hombres toman la opción.

De todas maneras, el personal debe estar equilibrado para satisfacer las demandas de los clientes.

Cuando los clientes de los bufetes más importantes del Reino Unido contratan sus servicios suelen esperar una disponibilidad de todo el día. Los puestos con mayor responsabilidad, y mejores salarios, suelen conllevar fechas de vencimiento estrictas, ya sea al momento de presentar documentos en una bolsa de valores o de cerrar la adquisición de una empresa.

Casi la mitad de los participantes en una encuesta que realizó la Sociedad Legal señaló que, para progresar hacia los puestos más altos, la profesión requería un equilibrio inaceptable entre el trabajo y la vida personal.

— La reclutadora tecnológica

Edwards pasa mucho tiempo en las universidades, animando a mujeres para que estudien carreras relacionadas con la tecnología o la ingeniería.

Edwards es una programadora e ingeniera que desde la década de 1980 ha trabajado en la empresa tecnológica de Japón Fujitsu y ha logrado escalar hasta llegar a trabajar con la gerencia para reclutar y promover a las mujeres.

Cuando la contrataron, la mayoría de sus colegas en las oficinas de Fujitsu en el Reino Unido eran hombres. Y sucedía lo mismo con los clientes de la empresa.

Como sucede en muchas firmas grandes, Fujitsu se percató de que su brecha salarial de género se originaba principalmente en una mala representación de las mujeres en los cargos de la alta gerencia y en más áreas con mejores salarios, en especial en los puestos de ventas y técnicos.

Para corregir el desequilibrio —las mujeres en las operaciones británicas reciben un salario promedio de 82 libras por cada 100 que ganan sus colegas hombres—, la empresa ha buscado promover a las ingenieras y el trabajo que hacen.

Después de ir de aquí para allá por departamentos diferentes, en 2014, Edwards fue la primera mujer en ser nombrada “ingeniera sénior distinguida”, un premio que otorga la empresa. En la actualidad, 16 mujeres han recibido ese galardón. Posteriormente, formó parte de un exclusivo grupo de diez socios que decide quién recibirá los premios al ingeniero distinguido, pero es la única mujer.

Uno de los desafíos más grandes es encontrar la manera de aumentar la paridad de género en el proceso de desarrollo: el año pasado, solo el 16 por ciento de los graduados en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas fueron mujeres. Fujitsu busca que, para 2020, el 20 por ciento de sus ingenieros, el 30 por ciento de su fuerza de ventas y una cuarta parte de sus gerentes sean mujeres.

Para lograrlo, la empresa está concentrando esfuerzos en el reclutamiento. Edwards visita universidades con el fin de animar a las mujeres para que ingresen a las carreras tecnológicas o de ingeniería. El año pasado, al menos la mitad del total de los aprendices nuevos fueron mujeres, más de la tercera parte que en 2014.

— La especialista en vinos

Majestic Wine es una empresa inusual en el Reino Unido: sus datos sobre los salarios por género revelan que las mujeres reciben mejores sueldos que los hombres.

Esto se debe en esencia a que la mayoría de los empleados de sexo masculino ganan menos porque tienen trabajos en las bodegas apilando cajas de vinos o levantando objetos pesados.

No obstante, Majestic asegura que desea tener incluso más mujeres al frente de sus tiendas.

Cuando ingresó su solicitud para el trabajo en la tienda minorista de vinos más grande del Reino Unido, lo único que Hannah Butson sabía de vinos tintos, blancos y rosados era que le gustaba beberlos.

Sin embargo, Majestic Wine la capacitó para que obtuviera una certificación profesional en vinos y sus ambiciones crecieron. Después de una serie de cursos intensivos para catar vinos de forma normal y a ciegas, “se me hizo muy fácil describir un vino”, comentó. Pronto se volvió subdirectora sénior y ahora trabaja en la dirección de una gran tienda en Londres.

En una industria con una tradición de dominación masculina, Butson es una de las pocas mujeres que trabaja en el servicio al cliente de las 210 tiendas que tiene la empresa en el Reino Unido. Dos terceras partes de los empleados de Majestic son hombres, y tan solo una cuarta parte de los candidatos son mujeres.

“Hay un concepto real del anciano que hace girar una copa mientras explica todos estos sabores que le llegan del vino”, señaló Butson.

Al tener empleadas como Butson que catan y encuentran los vinos para los clientes, Majestic espera desechar las preconcepciones sobre el vino relacionadas con el género, y convertirse en un empleador más atractivo para las mujeres.

Es difícil que lleguen candidatas a la puerta, mencionó Sarah Appleton, la directora de Recursos Humanos de la empresa.

Para atraer a más mujeres, Majestic ajustó sus puestos de trabajo para que no se requiriera experiencia previa en la industria, con el fin de evitar que los vinos evocaran la imagen de ser un dominio fundamentalmente masculino (los estudios han revelado que el lenguaje de reclutamiento que parece masculino o femenino puede crear barreras y desalentar a las mujeres a postularse para los trabajos). Se centran en contar con las habilidades necesarias, enfatizando que el conocimiento sobre los vinos se puede enseñar dentro de la empresa.

“Si un requisito es tener experiencia en la industria de los vinos y esta la dominan los hombres, entonces es como pescar en un estanque de hombres”, comentó Appleton.

Butson ya ha percibido cambios. Trabaja en una tienda con mujeres por primera vez desde que empezó en 2016. Dos de sus tres colegas mujeres se postularon a los trabajos después de asistir a catas de vinos.

“Se trata de eliminar ese estigma de que la industria está dominada por los hombres”, opinó Butson.

Autor: Amie Tsang y Liz Anderman
© The New York Times 2018


 

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