Katherine Maza

Al cierre de 2016, el porcentaje de la población peruana en situación de pobreza extrema pasó de 4.1% (cifra de 2015) a 3.8%. Ello representa una reducción de 0.3 puntos porcentuales, equivalente a 70,000 peruanos que salieron de la pobreza extrema, según el informe técnico Evolución de la Pobreza Monetaria 2007-2016, del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

Si bien en el periodo 2007-2016 este indicador se redujo 7.4 puntos porcentuales, quedan aún 1’197,000 peruanos en dicha situación, con un gasto inferior al costo promedio de la canasta básica alimentaria, valorizada en S/176 por persona, que representa el valor de un grupo de productos alimenticios socialmente aceptados y un requerimiento mínimo de energía para las actividades.

En el desagregado por zonas de residencia, en el área rural la pobreza extrema alcanzó al 13.2% de esa población en 2016, reduciéndose 0.7 puntos porcentuales frente a los indicadores del año 2015.

[¿Cuántos peruanos dejaron la pobreza en el 2016?]

En tanto, en el área urbana se presentó un registro de solo 0.9% de la población, 0.1 puntos porcentuales menos que el año anterior.

A nivel de regiones, la sierra concentra la mayor pobreza extrema, con 8.3% de su población bajo esta situación, seguida de la selva (6.5%) y la costa (0.5%). Por su parte, la región Cajamarca, con rangos entre 16.6% y 23.3% presentó la mayor incidencia de pobreza extrema.

Pobreza total

De acuerdo con el

INEI

, la población en situación de pobreza total pasó de 21.8% en 2015 a 20.7% en 2016, lo cual representó que alrededor de 264,000 peruanos salieran de la pobreza en un año. Mientras tanto, unos 6.5 millones quedaron aún en esta situación.

Cabe resaltar que son considerados pobres aquellos que no pueden cubrir el costo promedio mensual de la canasta básica de consumo, compuesta por alimentos y otros bienes, valorizada en S/328 por persona. Para el INEI, aquellos no logran cubrir ese valor (línea de pobreza) son considerados pobres.

Asimismo, en los últimos diez años, la pobreza total –a nivel nacional– se redujo en 21.7 puntos porcentuales, cayendo también en las áreas rurales (-30.2%) y urbanas (-16.2%).

Reducción lenta

Javier Herrera, miembro de la Comisión Consultiva para la Estimación de la Pobreza, explicó que el ritmo de la reducción de esta es cada vez más lento, ya que, a medida que va disminuyendo, queda un contingente de hogares en esta situación que están más distantes de lograr el mínimo básico para salir de pobres.

“La brecha de pobreza, es decir, el gasto promedio que les falta a los hogares pobres para poder comprar la canasta, es cada vez mayor”, agregó Herrera al respecto.

En cuanto a los hogares vulnerables, aquellos que todavía presentan una alta probabilidad de caer en dicha situación, sostuvo que el 32.9% de la población se encuentra en esta franja y podría recaer en los siguientes periodos. No obstante, la cifra es menor a la observada en el 2015, cuando se ubicó en 33.9%.

“(En los últimos diez años) un tercio de la población ingresó a las filas de los hogares vulnerables”, puntualizó el funcionario del INEI.

DATOS

  • El costo de la canasta básica de consumo o línea de pobreza total creció 4.2% en 2016, en comparación con 2015 y por efecto del incremento de los precios.
  • A 2016, el 74.8% de los hogares en condiciones de pobreza accedieron al servicio de agua por red pública, el 41.3% de estos accedieron a servicios higiénicos por red pública y el 84.9% al alumbrado eléctrico.
  • El 28.7% de la población considerada pobre es de origen quechua, aymara, nativo de la Amazonía o afroperuano.

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