Las fotos de los miles de turistas que recorren las calles de Venecia durante estos días tienen un nuevo objetivo imprescindible que capturar. Desde el Gran Canal emergen dos gigantestas manos blancas que sostienen la fachada del hotel Ca’Sagredo, como si los cimientos del inmueble corriesen peligro de removerse y propiciar el derrumbe de la estructura.

Se trata de «Support» («Apoyo», en español), la instalación que el escultor Lorenzo Quinn ha creado coincidiendo con la 57 edición de la Bienal de Venecia, y que permanecerá a remojo hasta el próximo 26 de noviembre, fechas de esta cita artística. «Quería esculpir la que es considerada la parte del cuerpo humano más difícil, las manos, que tienen muchísimo poder: el de armar, odiar, crear, destruir», explicó Quinn.

Plano frontal de «Support», de Lorenzo Quinn
Plano frontal de «Support», de Lorenzo Quinn– ABC

Pero lo cierto es que su intención va más allá de la mera iconoclastia. Con «Support», el artista méxico-estadounidense nacido en Roma (y residente en Barcelona) pretende resalta el poder de la acción humana para revertir un problema contemporáneo como es el cambio climático. «Venecia es una ciudad flotante de arte que ha inspirado a la cultura durante siglos, pero necesita el apoyo de nuestra generación y la próxima para seguir haciéndolo», aseguró.