Autor: Juan José Garrido.

Doctor en Filosofía, profesor universitario, ex rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y ex presidente de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), Salomón Lerner Febres reflexiona sobre los avances del país, la educación, el rol de la prensa, la crisis de los partidos políticos y, además, el panorama del gobierno actual.

¿Cuál es el balance del Perú en estos últimos 24 años?
Es una pena decirlo, pero yo creo que el Perú no ha avanzado en estos últimos años. No solo en el terreno de comportamiento personal, sino también en lo que es la ética social. La vida política en nuestro país todavía tiene mucho por mejorar. Tenemos una especie de impronta de la que no podemos deshacernos. Probablemente viene desde la época prehispánica ese gusto por el autoritarismo.

¿Cómo se refleja o se puede palpar esta especie de estancamiento?
Seguimos teniendo un clima de desigualdad cívica en la práctica. Hay gente que sigue siendo discriminada y maltratada en nuestro país. Ello no debería ocurrir ni en las relaciones interpersonales ni en las políticas de Estado. Seguro decir esto me pinta como un pesimista, pero no lo soy del todo, yo espero que las cosas puedan mejorar, que en algún momento se articule mejor la comunidad peruana, que nos entendamos mejor.

¿Qué impide este avance?
Entre otros aspectos, creo que hay una falta de conciencia de los peruanos acerca de lo que es el Perú y de lo que ellos son como peruanos y de los fenómenos históricos de los cuales son supuestamente protagonistas.

¿Peruanos que no se sienten peruanos o que no se sienten reconocidos como tales?
Existe una ausencia de políticas cohesionadoras que brinden la posibilidad a todos los peruanos a reclamarse del Perú.

¿Qué rol juega la educación en todo esto?
Un rol principal. El problema es que los niños van a la escuela y aprenden de memoria hechos con una conducta autoritaria del maestro. Hechos que, obviamente, se olvidan, porque se los enseñan sin sentido. Lo que podría ser un instrumento de culturización y de apertura se entorpece por la mala preparación y mala paga de los maestros. Deberíamos luchar por una educación en la que los jóvenes se formen pensado en su realización personal, pero también en su contribución a que el país avance y que fruto de todo ello tengamos un país más igualitario.

¿Y el rol de la prensa?
Mira, en la mayoría de medios, lamentablemente, prima el ‘show business’, el ampay. Vivimos en una sociedad que vive el día a día. Hay una especie de adicción a la novedad, al impacto. Y eso lo aprovecha la prensa.

¿Qué sucede con la prensa fiscalizadora, entonces?
Esa función de la prensa está muy bien, pero no solo debe haber una prensa que fiscalice, sino que eduque. Esta labor de fiscalización se entorpece cuando se banalizan los asuntos y cuando ponen como alimento diario las cosas ridículas de la farándula local.

En ese sentido, ¿la prensa sería el reflejo de lo que ha vivido el Perú en los últimos 50 años?
Hay un fenómeno de pronto circular. La prensa refleja lo que es el país, pero los hombres de prensa deben ser conscientes de que su rol no es solo reflejar lo que es el país, sino hacer que el país avance.

Mario Vargas Llosa ha dicho que se va a mantener en el frente de rechazo al fujimorismo en las próximas elecciones. ¿Está de acuerdo con él?
Concuerdo con él. Yo creo que, más allá del nombre Fujimori, detrás de ello están las prácticas e ideas de un grupo de personas que no se arrepiente ni admite que ha actuado mal, comprando conciencias, estableciendo grupos de espionaje y aniquilamiento, estafando al propio Estado por su posición de privilegio para obtener fortunas. Pues, a todo eso, yo le diría siempre que no.

¿Cree que hay una crisis actual en los partidos políticos?
Creo que los partidos políticos no existen en el Perú. Existen de nombre nomás, pero las ideas tienden a desvanecerse frente a las personas, y las personas finalmente se mueren. A la clase política le faltan humildad, generosidad y tolerancia.

¿Cree que este gobierno ha estado a la altura de la promesa de crecimiento e inclusión que hizo?
Tengo la impresión de que es un gobierno más bien anodino. No ha emprendido ninguna gran reforma como dijo que lo haría. Ha entendido que las reformas se realizan a través de programas, pero los programas solo duran un tiempo. Creo que ha sido de alguna manera bendecido por la buena situación económica mundial; en ese sentido, ha habido crecimiento económico, pero no necesariamente desarrollo. Políticamente es un gobierno con una estructura muy débil.

Las cifras señalan que la pobreza, en los últimos años, se ha reducido de una manera importante. ¿Cuál es su lectura?
Si confiamos plenamente en las cifras y estadísticas, habría que estar contentos, pero sucede que son promedios que hay que leer con cuidado, pues no siempre reflejan lo que realmente sucede. Habría que hacer un análisis cualitativo, no solo cuantitativo.

AUTOFICHA

– “Soy filósofo y profesor universitario. Bachiller en Derecho por la PUCP y doctor en Filosofía por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. Actualmente, me desempeño como presidente ejecutivo del Instituto de Democracia y Derechos Humanos (Idehpucp)”.

– “Además, soy profesor principal de Filosofía en el departamento de Humanidades de la PUCP y presidente de la Sociedad Filarmónica de Lima, la Filmoteca PUCP y el Consejo Consultivo de la Escuela de Música de la PUCP”.

– “En 2001 fui designado por el gobierno de transición como presidente de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), y culminé mis labores en el año 2003. Por esa labor, en 2003 recibí el Premio Nacional de Derechos Humanos y una medalla de honor en el Congreso”.


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