Cristina Delgado

Ha sido un año convulso. Lleno de incertidumbres e inestabilidades. Los inversores escrutaban cada mes los movimientos de los bancos centrales para buscar señales. Las acciones bailaban si la Reserva Federal amagaba con subir tipos o Mario Draghi en el Banco Central daba pistas sobre nuevos estímulos. La inesperada victoria del Brexit desató una tormenta en los mercados que duró cerca de 48 horas. Y la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales desencadenó una sorprendente escalada de las Bolsas estadounidenses. Pero sorprendentemente, en los altares de la Bolsa nada ha cambiado. En el ranking mundial de las 50 mayores empresas solo acceden tres nuevas firmas y al final de la tabla. Los primeros puestos vuelven a estar copados por Estados Unidos. Y las tecnológicas dominan los mercados. Otra vez.

Apple repite en el primer puesto como la compañía más valiosa del mundo. La empresa presentó este año un nuevo modelo de su teléfono estrella, el iPhone. Su mayor innovación han sido unos auriculares inalámbricos. Y la competencia china cada vez fragmenta más el mercado de la telefónica. La Comisión Europea le obliga a devolverle a Irlanda cerca de 13.000 millones de euros en impuestos que se ahorró con un traje tributario cosido a medida para la tecnológica, que le permitió durante años ahorrarse la mayor parte de su factura fiscal. Pero nada ha conseguido quitarle el primer puesto, con un valor al terminar el año de 622.441 millones de euros (591.319 millones de euros).

El negocio publicitario

Le sigue, como el año pasado, Alphabet, la matriz de Google. Está inmersa en el desarrollo de su coche autónomo. En los nueve primeros meses del año elevó sus beneficios y sus ingresos cerca del 20%. Dentro de su nueva estructura y sus divisiones, el buscador es todavía el corazón de sus ingresos. Lo que llena sus arcas es la publicidad: los ingresos por vía de los anuncios ascendieron a 19.820 millones hasta septiembre, un 18% que en 2015. También tiene abiertos frentes fiscales en muchos países, especialmente europeos (que tratan de frenar las triquiñuelas con las que desvía fondos hacia zonas con tributaciones más favorables). Y la Comisión Europea mantiene una investigación abierta por las restricciones que impone en el mercado publicitario y el abuso de posición de su nuevo comparador para realizar compras por Internet.

Cierra el podio Microsoft como la tercera firma más valiosa del planeta. La empresa sacó este año la chequera a pasear. Hace solo unas semanas Bruselas le dio el visto bueno definitivo a la compra de Linkedin, la red social especializada en contactos profesionales por la que va a pagar más de 23.000 millones de euros. La compañía mejoró su rendimiento en los nueve primeros meses del año, en especial, porque está logrando fortalecer su división de gestión de datos en la nube, donde compite con Amazon. La división de software también mejora y la de ordenadores se ha estabilizado, lo que le permite amortiguar el golpe de los móviles, donde no ha dado todavía con la fórmula.

En el top diez de los gigantes del mundo aparecen más tecnológicas. La macrotienda virtual Amazon es la sexta firma más valiosa. Empezó vendiendo libros y ahora ofrece hasta comida fresca. Está experimentando con el reparto con drones y acaba de lanzar un supermercado físico donde las cajas son automáticas y casi no precisa de personal. Le pisa los talones por valor en Bolsa Facebook. La red social está aprendiendo a rentabilizar su enorme potencia como plataforma publicitaria y en el tercer trimestre mejoró el 166% su beneficio, hasta los 2.380 millones de dólares. Tampoco Bruselas le quita ojo: acaba de abrirle una investigación por darle información “engañosa” cuando realizó la compra de Whatsapp.

Los grandes bancos de inversión de Estados Unidos logran mantener e incluso mejorar sus posiciones. La economía mejora y empiezan a dejar por fin saldadas las multas que arrastran por su responsabilidad en la crisis financiera que se desató en 2008. JP Morgan sube del puesto 11 al 9. Bank of America salta de la posición 28 a la 18 en 12 meses.

Europa, poco presente

Tras EE UU, la segunda potencia mejor colocada entre los gigantes de la Bolsa es China. Tiene representantes en casi todos los sectores, desde las telecomunicaciones y los bancos (aparecen cuatro) hasta el bazar más grande del mundo, la tienda por Internet Alibaba, en el puesto 21.

Europa deja poco rastro. La primera representante es la petrolera anglo-holandesa Royal Dutch Sell. Protagoniza, además, una de las grandes escaladas del año. En 2015 se había desplomado hasta el puesto 45 y ahora logra el 13. La recuperación del precio del petróleo y las perspectivas de que este año siga subiendo el barril le han sentado bien. El crudo arrancó el año a 37 dólares y lo ha cerrado cerca de los 56 dólares. No es la única energética que resucita en Bolsa: la estadounidense Chevron Corporation escala desde el puesto 32 al 17. Y Exxon Mobil se agarra a la quinta posición.

¿Y España? No coloca ni una sola compañía en el top 50. Para encontrar a la más valiosa dentro de las 100 mayores hay que bajar hasta la posición 61. Ahí aparece Inditex, la matriz de Zara. Logra mejorar 4 puestos con respecto a 2015.


LEAVE A REPLY