Encender.

Vacaciones es sinónimo de tiempo libre, si de niños y adolescentes se habla. También de recreación, playa y sol. Y desde hace unos años, de celular. Es que lo jóvenes lo han adoptado como un elemento más en sus vidas para comunicarse con sus amigos, casi tiempo completo. ¿Cómo se hace para que le den descanso al menos durante el receso escolar? Clarín consultó a especialistas para buscar respuestas y la propuesta apunta a armar una “dieta digital” que equilibre la vida online con actividades al aire libre.

“Lo ideal para que se desconecten del celu, sería que sus padres organicen diversas actividades participativas recreativas. Por supuesto que esto sería lo ideal, ya que a mi parecer, los chicos, en algún momento recurrirán al mismo. Esto se podría paliar, en que elijan lugares para vacacionar que están acordes a las edades de sus hijos“, arrancó diciendo la doctora Liliana Moneta, psiquiatra y psicoanalista Infanto Juvenil. “Cuando son chicos, no hay problemas para que no lo usen tanto. Ahora bien, cuando son adolescentes, escucho que sus padres generalmente optan por vacaciones en lugares que suelen ir todos los años, en donde al encontrarse con otras familias con hijos, los jóvenes cuentan con amigos con los cuales divertirse y hacer actividades conjuntas“, agregó.

En un informe realizado a mediados del año pasado por Kids Online en Argentina, con el aval de UNICEF, se afirmaba que en nuestro país hay más de 13 millones de niños, niñas y adolescentes y que 6 de cada 10 se comunican usando celular y 8 de cada 10 usan Internet. Para la licenciada Nora Koremblit de Vinacur, psicoanalista especialista en niños y adolescentes de APA (Asociación Psicoanlítica Argentina), es vital “que el adulto establezca las reglas. Que tenga noción de qué hace su hijo con el celular y con quien habla. Y si bien hay aplicaciones de control, tampoco se puede llegar a ese grado de exigencia”.

La profesional reconoce que “muchas veces quien se queda afuera del celular también queda afuera del mundo”, aunque también deja en claro que, en el caso de los adolescentes “no es el único modo de comunicación.” y que estar conectado todo el tiempo “niega el contacto humano real”.

La tecnología no se toma vacaciones: proponen armar una "dieta digital" para los chicos
Pablo con sus hijos Catalina, Benicio y Ernestina, durante sus vacaciones en Pinamar. El tiempo de uso de las pantallas es bajo y aprovechan para hacer actividades juntos que durante el año no pueden hacer. ANDRES DELIA

Tomás Balmaceda es especialista en tecnología da su visión: “Prohibir es contraproducente. Hay algunas aplicaciones que pueden servir para saber cuántas veces uno toca la pantalla del celu y otras que te desloguea a determinado tiempo. Saber esta información puede servirle a los padres para conocer qué dieta digital deben hacer sus hijos”. Luego dijo “si bien estamos sobrepasados en información y de redes sociales, el celular nos puede servir en vacaciones, por ejemplo, para armar reuniones mediante el WhatsApp”.

¿Cuáles son los ingredientes que hay que dejar de lado en esa dieta? ¿Qué línea hay que seguir para que sea saludable el celular y no perjudicial para la salud? Balmaceda responde: “Establecer horarios es importante. Hay que evitar estar delante de una pantalla antes de ir a dormir. Estar en redes o con un videojuego nos puede dejar en estado de alerta. Es similar a lo que se dice del café a esa hora”. También advirtió que, por obvio que parezca, muchas veces se pasa por alto: “Es de mala educación estar con el celular mientras estás en un almuerzo, o en una conversación con otras personas. Así que en ese momento también debemos dejar de lado el celu”.

La Academia Estadounidense de Pediatría publicó recientemente un estudio sobre las redes sociales que dice que aunque pueden ayudar al aprendizaje temprano, pueden tener efectos negativos sobre el sueño. la atención y el trabajo escolar, como también contribuir a la obesidad y a la depresión. Aunque, se sabe, lo padres hacen algunas concesiones con sus hijos. Más en vacaciones.

La doctora Felisa Lambersky De Widder, médica pediatra y psicoanalista, miembro titular (APA), propone: “Las mejores alternativas para evitar el uso del celular tienen que ver con propuestas que incluyan acciones con el cuerpo. La natación en pileta o mar son situaciones en que el celular se aparta, lo mismo que en otros deportes como el fútbol o el tenis ya que el uso de la musculatura permite descargar tensiones que con el celular se incrementan”.

Amén de lo que suceda durante las vacaciones, De Widder alerta: “Cuando un hijo no responde a preguntas por estar muy concentrado y nuestra un aislamiento del mundo, podemos pensar que esta configurando un tipo de adicción al aparato. Con lo cual debemos estar muy atentos a ellos ya que la tendencia a la adicción puede desplazarse a otros intereses mas perjudiciales”.

Apagar.


 

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