Francisco Ainoza Sampériz (Madrid, 1981)

Licenciado en Música, especialidad de Viola, por la Escola Superior de Música de Catalunya. Ha sido miembro de la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid y de la Joven Orquesta Nacional de España, entre otras.

Actualmente es miembro de la Orquesta de Cámara Isla de Menorca y de la Fundación Magistralia. Ha colaborado con la Orquesta Nacional de España, la Orquesta Sinfónica de Sevilla, la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya, Camerata de la Escuela Superior de Música Creativa de Madrid, etc.

En el presente realiza un postgrado en la Royal Akademie of Music de Aahrus, Dinamarca, con el Profesor Emile Cantor, y colabora con la Aarhus Symphony Orchestra.

Francisco es un músico con letras mayúsculas de los muchos que permanecen en el anonimato, fuera de los focos de la popularidad, y cuyo gran mérito radica en su amor a la Música y su trabajo duro a solas con su instrumento: la viola.

Francisco conversa con Tomajazz acerca de sus impresiones sobre la música de hoy. De siempre.

ENRIQUE FARELO: ¿A qué edad te interesas por la música y quién te inició?

FRANCISCO AINOZA: Mi madre fue la que me inició en el mundo de la música cuando tenía 9 años. Por entonces yo cantaba con la Escolanía Ntra. Sra. Del Recuerdo y el director de la escolanía le propuso a mi madre una educación musical. Por entonces yo acataba las decisiones que venían de “arriba”, pero una vez que fui descubriendo el placer de tocar con más gente, mi decisión era cada vez más firme a seguir por este camino.

ENRIQUE FARELO: ¿Dónde comienzas a cursar tus estudios y cómo los alternabas con los escolares?

FRANCISCO AINOZA: Hasta que entré en el Conservatorio Superior de Salamanca estudié siempre en el Conservatorio Profesional “Joaquín Turina” de Madrid. Fue una época dura porque iba al colegio por la mañana, para más tarde ir directamente al conservatorio. Casi no había tiempo de estudiar, pero poco a poco pude conseguir sacarlo todo adelante.

ENRIQUE FARELO: ¿Por qué te decides por la viola? ¿También tocas el violín?

FRANCISCO AINOZA: Como dije fue mi madre quien me matriculó en la especialidad de viola. Le aconsejaron este instrumento porque siempre había plazas libres y resultaría sencillo poder entrar en el conservatorio. Además mi madre pensó en un posible futuro profesional, y la viola parecía que me podía ofrecer más oportunidades que el violín o el piano, que son siempre más populares. El violín nunca lo he estudiado, aunque de vez en cuando cojo alguno de mis compañeros para probar, puesto que la técnica es prácticamente la misma.

ENRIQUE FARELO: ¿Qué obras y que músicos marcan tu infancia? ¿Cuáles son tus compositores favoritos?

FRANCISCO AINOZA: Sobre todo Vivaldi, Händel, Mozart y Bach. Son compositores importantes para la enseñanza de un instrumentista porque te aportan conocimiento técnico y musical. Desde luego que no sabría decir cual es mi favorito; Beethoven y Mahler entran también entre mis preferidos.

ENRIQUE FARELO: ¿Cuántas horas dedicabas en tus comienzos y cuántas en la actualidad a ensayar con el instrumento?

FRANCISCO AINOZA: Sinceramente, en mis comienzos no mucho. Era un poco vago y me saturaban tantas horas de clase en el colegio y el conservatorio. Ahora desde luego estudio mucho más. Empiezo cada día con dos horas de técnica y, para continuar entre dos y tres horas más, para las obras que necesito ensayar para un concierto, un ensayo de orquesta etc.

© Sylvain Pelly, 2007

ENRIQUE FARELO: ¿Cómo son los ensayos con una orquesta sinfónica?

FRANCISCO AINOZA: Para mí siempre han sido como cuando un niño se acuesta en la cama la Noche de Reyes y ansía el momento de abrir los regalos. Cada vez que viene un programa nuevo con la orquesta siempre tengo muchas ganas de ensayar. Se suele trabajar siempre con el mismo director, el titular, y se lleva un ritmo y modo de trabajo que todo el mundo ya conoce. Otras veces se invita a un director distinto, y la orquesta tiene que adaptarse a un nuevo estilo y un punto de vista distinto de la música. Esto siempre es importante y hace crecer a una orquesta. Hay que tener en cuenta que una orquesta profesional tiene entre 3 y 4 días como máximo para montar un programa, y que en muchas ocasiones son programas difíciles, de manera que el trabajo siempre tiende a ser lo más práctico posible para que el día del concierto todo salga perfecto. Por otra parte la orquesta es un organismo potencialmente “democrático”, ya que, para que todos podamos tocar juntos y coordinadamente, cada uno debe ser responsable de escuchar a los demás en cada momento, para poder integrar adecuadamente su parte con la del resto de la orquesta.

ENRIQUE FARELO: Existen poses ortodoxas para tocar los instrumentos. Hay músicos que no practican dicha ortodoxia y sin embargo interpretan como virtuosos. ¿Pueden ser considerados como tales?

FRANCISCO AINOZA: Yo no lo llamaría ortodoxo, aunque sí puede resultar en algún caso poco natural. Para mí un virtuoso es una persona que ha conseguido encontrar una técnica solvente para con él y la música que interpreta. Como me decía mi profesor: “como si quieres tocar haciendo el pino y tocándote la nariz con el pie, pero toca”.

En los conservatorios se enseña a tocar de la manera más natural y cómoda posible ya que para el cuerpo resulta fatigoso tocar muchas horas, pero al final lo que importa es la música y cómo suena.

ENRIQUE FARELO: ¿Un músico es un compositor y ejecutante? ¿Un compositor o un ejecutante?

FRANCISCO AINOZA: Depende del contexto en el que se encuentre. Un músico de orquesta, en la mayoría de las situaciones durante un concierto, es más bien un ejecutante que lleva a la práctica instrumental las ideas musicales del director, que es el intérprete. Si hace música de cámara yo soy el intérprete y el ejecutante, pero nunca el compositor. La obra ya está compuesta y el músico es el enlace entre el compositor, su obra, y el público. Hay un libro muy interesante que habla sobre esto que recomiendo a todo músico: El alma de Hegel y las vacas de Wisconsin, de Alessandro Baricco.

ENRIQUE FARELO: ¿Qué porcentaje consideras que acude a los conciertos de música clásica por verdadera afición y cuál por esnobismo?

FRANCISCO AINOZA: Nunca se puede llegar a saber, prefiero pensar que hay gente que le interesa de verdad un concierto y que va con mente y oídos abiertos, dispuestos a aprender y a disfrutar. Siempre ves a alguno que se las da de listillo, pero es lo que hay. La música es de todos y no es de nadie.

ENRIQUE FARELO: El jazz, el folk, la clásica o el rock progresivo son estilos que no tienen la aceptación de los jóvenes, que prefieren el pop-rock, el dance o la música latina. ¿A qué crees que es debido?

FRANCISCO AINOZA: Yo creo que esto no es correcto. Conozco mucha gente joven que se interesa por el jazz, por el blues, el folk, las músicas tradicionales, la clásica… Es muy relativo hablar de música buena y mala, pero sí que es verdad, que hay una parte de la sociedad que sólo escucha música con fines comerciales, perdiéndose otras muchas de buena calidad. Es un tema complicado, pero creo que internet tendrá mucho que decir en esto en el futuro.

Autorretrato 2 © Francisco Ainoza, 2007

ENRIQUE FARELO: ¿El jazz, el rock progresivo, el folk, el flamenco y otros estilos se les puede considerar Arte?

FRANCISCO AINOZA: La música es arte. Toda música es arte, siempre y cuando comunique sentimientos y afectos humanos, que de otra manera no podrían expresarse, sea en el estilo que sea.

ENRIQUE FARELO: ¿Qué obras y que músicos destacarías al margen de la música clásica?

FRANCISCO AINOZA: Bob Dylan, Freddie Mercury, John Lennon, Camarón, Joaquín Sabina… ¡diría tantos!

ENRIQUE FARELO: Por cierto, ya que hablamos de otras músicas, ¿que opinas de programas como Operación triunfo?

FRANCISCO AINOZA: Que enriquecen bolsillos, y no cerebros.

ENRIQUE FARELO: El mundo discográfico parece haber entrado en una profunda crisis. ¿Cómo afecta esto a un músico clásico, si es que le afecta?

FRANCISCO AINOZA: Hasta ahora he participado en algunas grabaciones, pero no creo que nos afecte tanto como a otros. El músico clásico no vive esencialmente de los discos que pueda vender, sino de sus conciertos, de sus participaciones en orquestas, de su actividad docente…

ENRIQUE FARELO: En la música clásica es inusual la utilización de instrumentos eléctricos, sin embargo en otros estilos es normal su inclusión e incluso su combinación con los acústicos. ¿Quien domina un instrumento acústico domina con cierta facilidad el eléctrico? ¿Cuál es tu opinión?

FRANCISCO AINOZA: Las cualidades del sonido son totalmente diferentes y se ha de saber qué diferencias hay para llevar esto a la práctica. Yo podría tomar una viola o un violín eléctrico y tocarlo, pero tendría que descubrir qué posibilidades me ofrece.

ENRIQUE FARELO: Músicos como John Williams, Maurice André, Yo-Yo Ma, Yehudi Menuhin o Jean-Pierre Rampal han colaborado con músicos de jazz o viceversa, Keith Jarrett, Wynton Marsalis o Mark Feldman han grabado o graban obras de compositores clásicos. ¿Qué podrías comentarnos al respecto?

FRANCISCO AINOZA: Me parece lo más natural para un músico el evolucionar con otras músicas diferentes. Al final un buen músico es un músico completo, el que te puede ofrecer clásico, y al cabo de un rato un standard de jazz, o flamenco. Yo estoy decidido a aprender flamenco, empezando por el cajón que me fascina, y me podría morir muy tranquilo si consigo hacer un poco de jazz algún día.

ENRIQUE FARELO: Si hoy día un músico compusiera como Vivaldi, –pongamos por caso–, ¿sería considerado un artista o un artesano?

FRANCISCO AINOZA: Nadie compone como nadie. Si alguien se propusiera imitar un estilo no creo que llegase muy lejos.

ENRIQUE FARELO: ¿La música cuanto mas compleja es más música, está más cercana al Arte que otras más sencillas? ¿El término música culta es solo atribuible a la clásica?

FRANCISCO AINOZA: Eso es un tópico erróneo que se tiene sobre la música clásica. Mozart es sencillez, y es perfecto. A día de hoy se componen cosas muy complejas, algunas son verdaderas obras de arte y la gran mayoría no valen para nada. ¿Música culta? Si con lo de “culta” te refieres a culturalizar, pues para mí todas las músicas son cultas.

ENRIQUE FARELO: ¿Qué ha significado el fallecimiento de Rostropovich para el mundo de la música clásica? ¿Se le puede considerar un genio? o ¿los genios no se hacen, sino que nacen?

FRANCISCO AINOZA: Hombre, pues un golpe duro, porque era un músico increíble que nunca dejó de tocar su violonchelo y que nos hacía felices a muchos. No sé qué es un genio en los tiempos de ahora, pero desde luego que para muchos fue una persona muy importante.

ENRIQUE FARELO: ¿Qué obras te gustaría interpretar y con qué orquestas y directores?

FRANCISCO AINOZA: A ser posible todas, pero ando detrás de poder tocar todas las Sinfonías de Mahler. Me encantaría tocar con la Orquesta del Festival de Lucerne, pero entonces no sonaría tan bien, así que mejor dejarla como está. Y por supuesto, pagaría por tocar bajo la dirección de Claudio Abbado

ENRIQUE FARELO: Y por último ¿Cuáles son tus proyectos de cara a un futuro?

FRANCISCO AINOZA: De momento terminar mi postgrado. Opositar en España para profesor e intentar entrar en una orquesta de manera definitiva. Crear un cuarteto, aprender flamenco… ¡Son tantas cosas!


Fuente: http://www.tomajazz.com/perfiles/ainoza.htm

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