• El estudio sevillano MGM gana el concurso internacional para construir el ‘learning center’ del campus universitario de Saclay
  • El edificio, cuyo coste es de 21 millones de euros, abrirá en 2020

La arquitectura contemporánea hecha en Andalucía no sólo es capaz de mejorar la ciudad existente, sino que goza de notable predicamento en el exterior. Pese a la crisis, y en contra de las habituales dificultades ambientales, cuando sale fuera de nuestras fronteras triunfa. Tras la estela de las dos firmas más internacionales de la arquitectura sevillana -Vázquez Consuegra y Cruz y Ortiz-, el estudio formado por José Morales y Sala de Giles (MGM), con sedes en Sevilla y Francia, acaba de ganar el concurso internacional de ideas convocado por la Universidad de París-Saclay para construir su nuevo learning center. El proyecto, que el equipo de arquitectos sevillanos ha diseñado en colaboración con Beaudoin Architectes, sus socios en Francia, creará un majestuoso edificio blanco, lleno de luz, sobre una superficie construida de casi 10.000 m2.

Se trata de un equipamiento de primer nivel. Su presupuesto asciende a 21 millones de euros, incluyendo el diseño, la construcción, las estructuras, la acústica y el capítulo dedicado al paisajismo, confiado a la firma Linder Paysage. El edificio abrirá sus puertas en 2020. Está ubicado en el campus universitario París-Saclay, en el barrio de Moulon de Gif-sur-Yvette. La universidad de Saclay lo ha elegido para encarnar su apuesta por promover la lectura y la investigación científica en el ámbito digital. El proyecto incluye un centro de documentación, un espacio de trabajo compartido y un foro de intercambio académico y cultural compuesto por salas de exposiciones, seminarios e instalaciones dedicadas a la innovación. La idea de la universidad es que este edificio simbolice la idea de apertura intelectual inherente a su filosofía educativa. El diseño elaborado por MGM y Beaudoin Architectes destaca por su acierto a la hora de integrar la arquitectura contemporánea con el paisaje.

Su propuesta consiste en un edificio abierto, permeable, con una planta baja multiusos y diversos recorridos interiores. Su gran singularidad es el acceso principal, concebido como un espacio versátil que al mismo tiempo que funcionalmente permitirá entrar en el edificio lo conectará con el exterior del campus, integrando tanto el entorno natural existente como otros elementos urbanos artificiales, como la conexión con la red de Metro, desde donde podrán verse muchas de las actividades culturales que albergará el learning center en su gran espacio central, que funcionará como foro de estancia de la comunidad académica. El diseño de los arquitectos sevillanos ha logrado integrar en su propuesta los jardines boscosos de Argenté. Su segundo punto fuerte es la inteligente disposición del resto de espacios de trabajo, estancia e intercambio, entre los que se incluye un invernadero, cuya distribución se realiza mediante una cinta continua que ordena los diferentes usos alrededor de un gran vacío vertical. Otra de las aportaciones del diseño es la creación dentro del learning center de un espacio de silencio.

El estudio MGM, que ha creado en Andalucía edificios como el Hospital Instituto de la Isla de la Cartuja (Sevilla), el nuevo aulario de la Universidad Pablo de Olavide (UPO), la Casa del Plátano (Cádiz) o del Centro de Artes Escénicas de Níjar (Almería), se fundó en 1987 en la capital de Andalucía, donde mantiene una de sus sedes. La segunda está en París, país elegido por sus socios para su proyección internacional. Su trabajo se ha expuesto en la Bienal de Arquitectura de Venecia y en el MoMA de Nueva York dentro de la muestra On-Site, dedicada a la arquitectura española. En 2006 obtuvo un premio FAD de arquitectura.

Una exposición recoge el trabajo internacional de los arquitectos formados en Sevilla

La internacionalización se ha convertido en la principal alternativa laboral para muchos arquitectos sevillanos tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, que prácticamente paralizó la actividad constructiva privada hace nueve años, incluidas las licitaciones de obra pública. Ante el hundimiento del mercado nacional, muchos profesionales consagrados, y también bastantes arquitectos jóvenes, han tenido que salir al exterior, principalmente a los mercados de Europa, Hispanoamérica y Asia. Su internacionalización es ya un hecho.

Sus vías profesionales son esencialmente dos: su integración -como técnicos- en los equipos de grandes firmas internacionales de arquitectura o, como es el caso de MGM, presentándose a concursos con socios locales. La prueba de que el futuro de los arquitectos sevillanos está en el mercado global es el workshop que esta semana ha organizado la Escuela de Arquitectura de Sevilla, en colaboración con la escuela de diseño de Harvard, sobre los espacios públicos. Este taller académico, coordinado por el arquitecto Ramón Pico, está dirigido a alumnos de doctorado e incluye una exposición –Imagination on Exile– que recoge trabajos profesionales y académicos de alumnos egresados en la Escuela de Sevilla que ya trabajan en el ámbito internacional con firmas como Ennead Architects, Herzog & De Meuron, Foster Associates o Penzel Architekten y, en el ámbito académico, con instituciones como las universidades de Columbia, Harvard o el MIT. La muestra se alojará en la Escuela de Arquitectura de Sevilla.

El trabajo de los participantes en este taller consistirá en reflexionar sobre el papel de los espacios públicos a partir de los ejemplos del Central Park (Nueva York) y el Emerald Necklace (Boston) y hacer una propuesta de remodelación de un gran espacio verde de Sevilla, como es el caso de las Riberas del Guadaíra. En los talleres participan profesionales como Javier López, Pedro Górgolas, Javier Terrados, Jaime de Aroca, José Ramón Sierra y Víctor Pérez Escolano. El jurado está formado por dos profesores de Harvard -Anita Berrizbeitía y Pablo Pérez Ramos- y los españoles Iñaki Ábalos y Juan Domingo Santos.