Gascón, Verónica; Sánchez, Arely

Franquicias y Nuevos Negocios. Afirman especialistas que falta impulso para atraer inversión para startups

En los años recientes, México pudo construir los cimientos básicos para desarrollar un ecosistema emprendedor de alto valor, en comparación con intentos anteriores.

Expertos en emprendimiento señalan que la creación del Instituto Nacional del Emprendedor en 2013, y la gran derrama de recursos gubernamentales que se canalizaron a través de él a partir de entonces para la creación de incubadoras, aceleradoras y hasta nuevos fondos de inversión, marcaron un parteaguas en la historia del País.

Sin embargo, dichos esfuerzos parecen no ser suficientes, pues otras naciones llevan décadas desarrollando sus ecosistemas y hoy roban a México la atracción de los grandes inversionistas internacionales que inyectan el capital necesario para desarrollar una startup a su máximo potencial.

Para muestra un botón: según el Índice Global de Emprendimiento (IGE), México tiene debilidades en rubros como capital humano, proceso de innovación y apoyo cultural, es decir, el clima para emprender un negocio, por lo que se ubicó en el lugar 75 en una lista que incluye a 137 países evaluados.

El IGE mide la calidad y dinámica del ecosistema emprendedor por medio de 14 componentes y fue publicado en noviembre del año pasado por el Instituto Global de Emprendimiento y Desarrollo -GEDI, por sus siglas en inglés-.

La escala que utiliza el Índice va del 0 al 100 por ciento, donde el 100 es la máxima calificación. Tomando en cuenta la evaluación de todos los rubros, el País tiene una calificación de 26 por ciento.

El rubro en el que México resulta mejor calificado es el Networking, lo cual se entiende como la conformación de una red profesional de contactos que permiten dar a conocer el negocio y aprender de otros emprendedores.

En contraparte, el subíndice en donde el País obtuvo su peor calificación fue el relativo al Apoyo cultural, con solo 10 por ciento, el cual se refiere a la visión que tienen las personas para poder emprender un negocio. Y es que además, este rubro incluye el nivel de corrupción que puede inhibir la iniciativa de los emprendedores.

Percepción de oportunidad, habilidades de la startup, aceptación del riesgo, networking, soporte cultural, oportunidad para la startup, absorción de la tecnología, capital humano, competencia, innovación de productos, innovación de procesos, alto crecimiento, internacionalización y capital de alto riesgo, son los puntos que el GEDI toma en cuenta para la medición de cada país.

En contraste con la calificación de México, se encuentra la que obtuvo Estados Unidos, que ocupa el primer lugar del ranking, con una puntuación de 83.6, le siguen Suiza y Canadá, con 80.4 y 79.2 puntos.

Por increíble que parezca, otras naciones de América Latina obtuvieron mejores resultados en sus evaluaciones. Es el caso de Chile, que ocupa el sitio 19 del ranking, Colombia, en el lugar 47 y Perú en el 67.

Kiyoshi Tsuru, especialista en fondeo de startups, señaló que el ecosistema desarrollado en México no ha logrado que los emprendedores tengan un desarrollo y maduración adecuados en cuanto a sus proyectos empresariales, ya que carecen de modelos de negocio adecuados, pues no se ajustan a la realidad del mercado.

“Es fundamental el apoyo de expertos financieros que le entiendan al sector en el que pretende sembrarse una nueva empresa.

“Los emprendedores a veces tienen alguna noción sobre el manejo de una empresa, pero no puede ser todólogos, por lo que se requiere crear equipos de profesionales que sepan y estén inmersos en la industria en la que pretende incursionar una startup”, explicó Kiyoshi Tsuru.

Además, destacó, los fondos de capital dispuestos a invertir en proyectos desarrollados en México aún son bajos, pues los grandes fondos siguen mirando a otras naciones líderes en el desarrollo de su ecosistema emprendedor, principalmente Estados Unidos.

Añadió que esas insuficiencias ha hecho que el desarrollo en México sea más lento que en otros países, pues no basta con sólo tener buenas ideas, sino sustentarlas con capital.

“Nos hemos ido desarrollando de forma más lenta porque no basta tener un invento muy valioso, sino necesitas hacer ese proyecto viable y la forma de llevarlo al mercado es este fondeo”, explicó.

Víctor Moctezuma, fundador del centro de emprendimiento social privado iLab, coincidió en ello. Sostuvo que si bien México cuenta con los cimientos que requiere un ecosistema para emprendedores, gracias en gran parte a los esfuerzos gubernamentales de los años recientes que permitió la creación de incubadoras, aceleradoras y hasta nuevos fondos de inversión, la falta de inversionistas serios y comprometidos con los nuevos desarrollos en el largo plazo sigue siendo el principal problema.

“A estas alturas ya deberíamos tener decenas de startups que no sólo estén creciendo por sí mismas, sino que estén sirviendo directamente a las industrias del País para garantizar su permanencia en el mercado, al demostrar que realmente son útiles para mejorar una industria.

“Que un emprendedor gane a un inversionista que arriesgue su dinero en el proyecto es algo que aún no ocurre en el ambiente emprendedor de México”, comentó VíctorMoctezuma.

Consideró que más allá de lanzar retos que deben ser resueltos por emprendedores o startups, las grandes compañías no están haciendo esfuerzos por realmente abrir camino a estos.

“Lo que necesitan los emprendedores es no sólo cachar un reto, sino conocer a fondo las necesidades y la realidad de una empresa, para entonces diseñar la mejor solución a la problemática o reto que se presenta y entonces eso genera bienestar, porque la empresa crece y también el emprendedor aprende y puede generar soluciones reales”, insistió.

Manifestó que países como Francia, Reino Unido y Estados Unidos, donde el impulso al emprendimiento lleva décadas, han mostrado que la fórmula de integrar a una startup a una industria, cualquiera que sea, provoca soluciones y productos realmente innovadores que terminan por tener un gran impacto en el mercado.

Sin embargo, afirmó, hay un contado grupo de emprendedores cuyos proyectos no necesariamente deben pender de una industria o de otra gran empresa.

“Eso sucede cuando una startup realmente revoluciona un mercado, pero es una entre mil”, comentó el fundador de iLab.

Abraham Vergara, experto de la Universidad Iberoamericana, aseguró que además de las deficiencias que señala en Índice Global de Emprendimiento y a los riesgos tradicionales de emprender un negocio en México, hoy se aúna el factor incertidumbre por los tiempos políticos y el factor de la corrupción.

“Hay una incertidumbre económica sobre si el negocio se va a mantener o no, desafortunadamente estamos en una economía muy politizada.

“Cuando existen campañas políticas, cuando hay elecciones importantes, hay miedo y se ve reflejado en el emprendimiento porque no quieren arriesgarse”, señaló el experto.

A esto se suman los recortes presupuestales para los programas de emprendimiento y el factor corrupción que inhiben la creación de nuevos negocios.

“Eso limita el impulso por emprender”, subrayó Vergara.

Alejandro Delgado, presidente del Instituto Nacional del Emprendedor, quien dijo desconocer la metodología de éste Índice Global, dijo que los apoyos gubernamentales que se entregarán este año a través de convocatorias permearán hasta en 20 mil proyectos.

Destacó que hay programas como el de Incubación en Línea, a través del cual se dota a los emprendedores de habilidades para desarrollar un modelo de negocio y un plan financiero entre otras cosas.

Del 2014 al 2017, más de 391 mil 057 emprendedores se han registrado en este programa y los beneficiarios fueron 13 mil 147 con subsidio semilla por un monto de 737 millones de pesos.

Otro de los programas masivos es el de la Red de Apoyo al emprendedor, que son puntos de atención especializados dirigidos a emprendedores y Mipymes, para que la idea de negocio despegue. De 2013 a 2017 se ha logrado atender a 2.2 millones de interesados.

También está el programa de garantías, a través del cual se pueden detonar créditos con intervención de la banca de desarrollo.

Durante el presente sexenio ha logrado apoyar 466 mil Mipymes, con una derrama crediticia de 559 mil 404 millones de pesos.

No obstante, el presupuesto del Instituto se ha visto disminuido por recortes presupuestales, lo cual limita el monto de los apoyos otorgados y el número de beneficiados.

Recursos para las empresas

Durante 2014, las empresas obtuvieron 239 mil 547 millones de pesos en préstamos para diferentes objetivos. Este monto se obtuvo de las siguientes fuentes de financiamiento:

(Porcentaje del total financiado en 2014)

Sistema financiero formal48%
Crédito de proveedores o clientes34%
Recursos propios y utilidades reinvertidas10%
Tarjetas de crédito4%
Recursos de inversionistas privados2%
Prestamistas particulares2%

Fuente: ENAPROCE 2015, Inegi

10 Causas por las que rechazan solicitud de crédito a Pymes

Las principales razones por las cuales las empresas no reciben créditos de los bancos tienen que ver con la falta de comprobación de ingresos, falta de aval, entre otras.

Causa%

No pudo comprobar ingresos20.06%
No tenía aval16.69
Tenía mal historial crediticio13.93
No tenía historial crediticio13.71
No le dijeron la causa13.50
No tenía colateral o garantía prendaria8.46
Tenía mucha deuda5.67
La empresa tiene poca antigüedad3.46
Pensaron que el proyecto…2.67
No tenían cuenta en el banco1.84

Fuente: ENAPROCE 2015, Inegi


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