Pablo Ximénez de Sandoval

Este martes se cumplen 10 días de la muerte del preso B33920 de California, Charles Manson. Es la fecha límite para que alguien se presente en la morgue del condado de Kern, en la ciudad de Bakersfield, y reclame el cuerpo de uno de los asesinos más famosos del siglo XX. Sin embargo, el secretismo envuelve el destino de los restos de Manson, un personaje siniestro que mantiene un cierto poder de fascinación morboso. Hasta la mañana de este martes, no se sabía dónde está ni qué va a ser de él.

“Haremos lo que dice la ley”, responde una portavoz del Departamento de Prisiones de California cuando se le pregunta qué va a pasar con el cuerpo de Manson si no lo reclama nadie. El reglamento general de la Administración de California, en su artículo 3357(g), establece que pasados 10 días de la muerte del preso, si la persona más cercana no se ha presentado para hacerse cargo del cuerpo ni ha comunicado que renuncia a hacerlo, la Administración se hace cargo y puede disponer del cuerpo y de los bienes de la persona.

El comunicado enviado el pasado domingo a los medios decía que Manson murió a las 20.13 “en un hospital del Condado de Kern” por “causas naturales” a los 83 años de edad. Esos son todos los datos que hay desde hace más de una semana. Manson podría incluso estar ya enterrado. Prisiones no informa de si alguien se ha presentado estos días a reclamar el cuerpo. Ni siquiera de dónde está. Ni siquiera dónde murió. Los medios de California especulan con que Manson murió en el hospital Mercy del centro de Bakersfield. Ninguna información ha sido confirmada oficialmente. El pasado día 20, el Bakersfield Californian informaba de que el cuerpo se encontraba en poder de la oficina forense del condado de Kern. La oficina no respondió a la petición de información de este medio, ni de ningún medio de California.

La agencia Associated Press aseguraba que en otras ocasiones funcionarios de prisiones habían dicho que Manson no tenía una persona cercana designada para hacerse cargo el día que muriera. Por tanto, correspondería a Prisiones la decisión de enterrarlo, o incinerar el cuerpo, y decidir qué hacer con las posesiones que tuviera en la cárcel de Corcoran, la última donde vivió en sus 47 años de prisión.

En agosto de 1969, Manson ordenó a un grupo de jóvenes a los que tenía seducidos en una secta creada a su alrededor y llamada La Familia que mataran a todo el que se encontraron en dos casas de Los Ángeles, en dos noches seguidas. Siete personas murieron acuchilladas, ahorcadas y tiroteadas. En la primera noche, murieron la actriz Sharon Tate, embarazada de ocho meses, y cuatro amigos que estaban con ella en su casa. En la segunda, un matrimonio de empresarios llamados Leno y Rosemary Labianca.

Pero en aquel verano, Manson no era como sus jovencísimos seguidores. Tenía 34 años y se había casado dos veces en la década anterior. Se casó en 1955, a la edad de 21 años, con una camarera llamada Rosalie Jean Willis. Tuvieron un hijo que se llamó Charles Manson Jr. Años después, se cambió el nombre por el de Jay White. En 1993, White se pegó un tiro en una carretera de Colorado. Su hijo, nieto de Charles Manson, se llama Jason Freeman. En una entrevista en CNN en 2012 aseguraba que su padre se suicidó porque nunca superó el peso de ser el hijo de Charles Manson. Freeman sería, a falta de que aparezca otra persona, el único familiar directo conocido que podría hacerse cargo del cuerpo que se encuentra supuestamente en la morgue del condado de Kern.

Charles Manson tuvo al menos otro hijo. En 1959 se casó de nuevo con una mujer llamada Leona Candy Stevens con antecedentes por prostitución. Tuvieron un hijo en 1963 llamado Charles Luther Manson. Nada se sabe de la vida de esta persona, que solo existe en los papeles y hoy tendría 54 años. Una tercera persona asegura ser hijo de Charles Manson. Se trata de un hombre llamado Matthew Roberts. Asegura que su madre biológica le dijo que el líder de la secta La Familia se acostó con ella durante una orgía en 1967 y que Manson es su padre. No existen pruebas genéticas que lo corroboren.

En el año 2013, una estudiante llamada Afton Elaine Burton aseguró que se había enamorado de Manson por carta y que se iba a casar con él. La pareja llegó a obtener una licencia de matrimonio, pero este nunca se llegó a celebrar. Un periodista cercano a Manson en los últimos años de su vida aseguró que se trataba de una trama para hacerse con el cuerpo cuando muriera con el objetivo de exponerlo al público.


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