Paola Villar S.

Casi dos meses después de anunciar un nuevo estudio integral para las líneas 3 y 4 del metro de Lima, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) habría solicitado formalmente a Pro Inversión retirar de su cartera ambos proyectos para reformularlos, aseguraron a El Comercio fuentes vinculadas a esta última entidad.

Este Diario intentó comunicarse con el MTC, pero hasta el cierre de esta edición no obtuvimos respuesta. En tanto, un vocero de Pro Inversión señaló que a la fecha no ha recibido tal pedido.

El titular del sector, Bruno Giuffra, indicó el jueves que las referidas líneas de transporte –contempladas para entrar en funcionamiento antes del 2025– presentarían inconvenientes que justificarían un nuevo estudio. Uno de estos, argumentó, obedece a la longitud de las mismas, que encarecería en forma “considerable” el costo total de las obras.

Según el portal de promoción de proyectos de Pro Inversión, la línea 3 del metro tendrá una longitud de 38 km, y la línea 4, de 31 km.

Acortar ambas líneas generaría un ahorro US$2.000 millones, según precisó Giuffra. Además, según fuentes cercanas al MTC, los distintos tipos de ingeniería utilizados para los actuales diseños de las línea 3 y 4 ocasionarían varios conflictos al momento del cruce entre vías, haciendo imposible el cambio de línea.

Asimismo, el MTC no estaría convencido de la necesidad de que estas obras ferroviarias se construyan en su totalidad de forma subterránea ni de las ubicaciones de una serie de estaciones que, según se informó a este Diario, tendrían escasa demanda de pasajeros.

REACCIONES
Fuentes vinculadas al sector privado consultadas por El Comercio manifestaron su malestar por la decisión de poner en compás de espera estas dos líneas del metro, debido a que retroceder en un proyecto que ya estaba siendo promocionado activamente por Pro Inversión no ayudaría a la imagen del país ante los inversionistas.

“Se debe optar por seguir adelante con un proyecto de esta envergadura, que ya se conoce desde hace años”, dijo una fuente del sector que pidió el anonimato. “Si se presentan errores se deben solucionar en el camino y no echar para atrás todo lo que se está avanzando”, insistió.

Según pudo conocer El Comercio, la expectativa del MTC es que los nuevos estudios anunciados por Giuffra tomarían aproximadamente seis meses y tendrían un costo cercano a los US$2 millones.

Pero una fuente del sector infraestructura estimó que es poco realista proyectar que los nuevos estudios puedan realizarse tan rápido y a un costo tan bajo.

Para Omar Narrea, profesor de la escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico, la integración de ambos proyectos y los cambios en las especificaciones se puede justificar siempre y cuando no estén en obra.

Narrea comentó que es necesario tener claros los objetivos antes de considerar detener una obra tan trascendental. “Hay que aprender de las demoras de la línea 2, porque financieramente, por costos, es mejor planificar bien y hacer contratos sólidos”, resaltó.