No son pocos los profesionales del Derecho que confunden estas dos ramas del Derecho llegando incluso a igualarlas. Al respecto se pretende esbozar algunas diferencias.

El Derecho comercial no existía como tal ni en Roma ni en Grecia, éste hace su aparición en la edad media, en tanto que el Derecho Empresarial es de reciente existencia apareciendo en los tiempos contemporáneos.

Se entiende al Derecho Comercial como aquella rama del Derecho Privado que regula la actividad de los comerciantes, las relaciones personales entre estos generadoras de consecuencias jurídicas. Este arraigado concepto deviene en vetusto y hasta hace peligrar la existencia de la disciplina misma, pues, las diversas actividades que eran su asunto de estudio ahora son estudiadas y reguladas por otras ramas del Derecho, así tenemos al Derecho Bancario, al Bursátil, al Societario, al Cambiario, etc.
La empresa como neologismo se uso por primera vez el Código de Napoleón y se refería a una institución por la cual el comerciante se integra a una sociedad y deja ser personalísima su actividad pasando a ser parte de una colectividad.

Por tanto, el desarrollo de las sociedades exige especialización del conocimiento e innovación, por ello la actividad propia de un individuo llamado comerciante, mercader o mercante ahora esta sustituía por una organización denominada empresa, investida con el ropaje jurídico de un tipo societario específico, siendo las sociedad anónima una de las más comunes.
De otro lado el Derecho Empresarial o el Derecho de la Empresa, es aquella rama del Derecho que para su estudio se requiere exceder su ámbito de acción, pues, éste se vincula con:

  • Derecho Societario, por cuanto la empresa debe adecuarse a un tipo de Sociedad regulada por la L.G.S.
  • Derecho Cambiario, por cuanto los títulos valores, como elemento circulante es indispensable para el traslado de bienes o dinero por medios materializados distinto del dinero.
  • Derecho Bursátil, por cuanto el sistema financiero y la bolsa de valores constituyen un conjunto de normas exigibles para las empresas que se inserten en las mismas.
  • Derecho Concursal, por cuanto las deudas, quiebras, insolvencias o procesos de reestructuración son situaciones potenciales de acontecer a una empresa que incurra en inadecuados manejos.
  • Derecho Tributario, por cuanto es totalmente obligatorio pagar impuestos.
  • Derecho Laboral, en tanto que los trabajadores como parte medular y vulnerable de la empresa merece la debida protección.

No está demás remarcar lo ya dicho, que el Derecho Empresarial se vincula al Derecho Laboral y Tributario porque busca la necesidad de satisfacer el bienestar del trabajador además de cumplir las obligaciones con la administración tributaria. Situación ajenas al derecho comercial por cuanto su actividad mercantil es ajena al cumplimento de las obligaciones tributarias o laborales.


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