Fausto Vienrich Enriquez
Director de Derecho de Autor del Indecopi

El Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor es una conmemoración internacional que busca fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. Esta fecha se enmarca en la Semana de la Propiedad Intelectual que, cada año y con actividades especiales, celebra el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi).

El término derecho de autor describe los derechos de los creadores sobre sus obras literarias y artísticas y las obligaciones de quienes deseen hacer uso de ellas. Las obras objeto de protección van desde las novelas, la música, la pintura, la escultura, artesanías, las películas, los programas informáticos, las bases de datos, los anuncios publicitarios, entre otras.

En la mayoría de los países, la protección por medio del derecho de autor se obtiene automáticamente con el acto mismo de creación, no sujeta a formalidad o registro alguno. Se cuenta con un sistema de registro facultativo que representa un medio de publicidad y de probanza ante cualquier controversia que pudiera surgir en relación con la autoría de la creación.

El derecho de autor reconoce derechos morales, que son prerrogativas exclusivas al autor a las que no puede renunciar ni transferir, como el derecho a que se le reconozca la autoría de su obra, que se respete su voluntad de mantener su obra inédita o que se divulgue y respete la integridad de su obra; y derechos patrimoniales, que tienen un contenido económico: el autor tiene la facultad de autorizar o prohibir la explotación o uso de sus obras, mediante contratos de licencia o cesión de derechos correspondientes. En este tipo de derecho se encuentran el de reproducción; el derecho del autor para autorizar o prohibir la fijación de su obra, en cualquier formato o soporte u obtener copias de la obra; el derecho de distribución, por el cual puede autorizar o prohibir que los ejemplares de su obra se destinen para la venta, al alquiler o al préstamo; derecho de comunicación pública, que le permite autorizar o prohibir que su obra se comunique al público; derecho de transformación que le faculta a autorizar o prohibir que se realicen obras derivadas de la suya; entre otros.

No cabe duda que el derecho de autor viene adecuándose a los cambios de las tecnologías de la información y las comunicaciones, pues a través de las redes digitales permite una circulación masiva de contenidos protegidos que ha implicado nuevas formas de explotación o uso de las obras.

El Indecopi, en su interés por acercar sus servicios a la ciudadanía, promueve el registro virtual de obras, plataforma tecnológica que facilita el registro de las obras en un menor tiempo, ante la Dirección de Derecho de Autor. Así pues, el propósito del derecho de autor es generar un incentivo para que los creadores de obras sigan creando, en beneficio de la sociedad y contribuyen con su esfuerzo a forjar la identidad de un país, a enriquecer el acervo cultural y el crecimiento de las industrias creativas.


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