En un mundo en constante cambio tecnológico, soslayar el hecho que las empresas deben transformarse digitalmente es como regresar a la caverna de Platón.

Un primer foco sobre el tema reside en entender que no sólo se trata de modernización tecnológica o inclusión de sistemas automatizados.

“Se habla mucho de la transformación digital porque durante mucho tiempo se ha confundido como si fuera un cambio de tecnología. Lo que se ha acordado es que no es los procesos que incluyen en una compañía sino el cambio que se tiene que hacer a nivel organizativo y de modelo”, anota Teresa Morales, directora general de Softland Capital Humano.

“Adaptar el negocio a la nueva era digital porque el nuevo consumidor es el que ha cambiado. El 50% de los procesos que hoy se hacen están, por lo general, en Internet. La manera en que me relaciono, cómo lo hago o investigo, la inmediatez de lo que busco, eso es parte del nuevo consumidor”, agrega.

Pero ¿cómo se aplica ese proceso a la gestión del talento?

Para Morales, primero, hay que entender que hay diferentes procesos. Por un lado está la integración generacional donde “tiene que haber una respuesta de cultura meritocrática”.

“Esto pasa por darle a cada uno lo que necesita. A veces se resuelve sin flexibilidad pero tienes que conocer a tus colaboradores para conocer sus inquietudes, construir sus habilidades y darles una respuesta adecuada”, anota la especialista sin dejar de considerar una política general de medidas de conciliación, garantizar enriquecimiento profesional y evaluar los resultados.

Sin embargo, cabe precisar que tampoco se trata de imponer medidas que vayan contra la cultura organizativa porque se resquebrajaría. Así, si uno no tiene una cultura abierta a la innovación, ¿para qué celebrar el día de la creatividad?

“Uno tiene que ser coherente con las metas que se tiene. Hacer una estrategia ligada al negocio y no lo que está de moda porque luego hay frustración, desengaño y una decepción porque se vendió un proyecto que no existe”, anota la expositora del MBA de Esan.

Liderazgo
En Europa, el 82% de las compañías tienen un proyecto de transformación digital mientras que, en América Latina, algunos estudios señalan que hay un 56% que tienen iniciados proyectos similares.

De estos, el 72% están vinculados hacia la persona. Los proyectos pasan por comunicación interna, web, reputación, visibilidad y posicionamiento en redes sociales y talento; mientras que porcentaje restante está vinculado a procesos de mejora, reingeniería y otros sistemas tecnológicos.

Ahora, de ese 72%, según indica Morales, más del 63% está liderado por personas de recursos humanos o capital humano y, el resto, por CEOs. No obstante, todo liderazgo se trata de una cuestión de equipo.

Por otro lado, la experta resalta que, cuando existen contextos de desconfianza empresarial o inestabilidad en el país en el que se opera, uno de los primeros proyectos que se pueden paralizar es el de transformación digital ya que no se sabe si servirá.

Recuerde que, si se trata de costos, piensen en la factura de lo que va a costar el no hacerlo. Casos sobre empresas que perecieron con el paso de los años abundan cuando se habla de no adaptarse al futuro.


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