La semana pasada, utilizando las facultades delegadas por el Congreso de la República, el Ejecutivo aprobó la Ley de Prevención y Eliminación de Barreras Burocráticas, iniciativa que se enmarca en un loable esfuerzo por hacerle la vida más simple a todas las personas y empresas. Si bien ya existía un marco legal para que el Indecopi pudiera ordenar la inaplicación de barreras en casos concretos, la nueva norma trae importantes innovaciones dirigidas a acelerar su eliminación y a prevenir su ocurrencia.

Las barreras burocráticas son exigencias, requisitos, prohibiciones o cobros que establecen las diversas entidades públicas a quienes realizan actividades económicas, sean personas o empresas, y que resultan irrazonables o claramente ilegales. Se manifiestan a través de normas o decisiones, o incluso en trámites frecuentes como en la obtención de una licencia de funcionamiento, habilitaciones urbanas y de edificaciones, o permisos de instalación de antenas de telecomunicaciones.

Hasta ahora, cuando alguien denunciaba una barrera contenida en una norma y el Indecopi le daba la razón, esta decisión solo tenía efectos para el denunciante de ese caso, con lo cual no se lograba disuadir a que otras entidades públicas –o la misma, más adelante– impusieran la misma barrera a otras personas o empresas. El resultado eran nuevos y costosos procesos por las mismas razones. Tras la promulgación de la nueva ley, una vez que en un caso se determine que una norma es una barrera ilegal, la decisión tendrá efectos generales para todas las personas y empresas que se encuentren en el mismo supuesto.

El cambio resulta particularmente importante si se considera que alrededor del 40% de las barreras burocráticas identificadas en el 2015 no pudieron ser inaplicadas ni eliminadas por el Indecopi por falta de facultades, según el Observatorio de Mercados de dicha entidad. Y más aun a la luz de que, como se explica en la Exposición de Motivos: “el ahorro efectivo de las empresas o ciudadanos que denunciaron barreras burocráticas ilegales y/o carentes de razonabilidad ante el Indecopi fue de S/333,33 millones en el 2015; sin embargo si el Indecopi hubiera podido ordenar la inaplicación con carácter general de aquellas barreras burocráticas, el ahorro potencial de recursos económicos hubiera sido de S/894,19 millones”.

Pero el esfuerzo va más allá. Antes, cuando una norma o decisión de una entidad del Ejecutivo era declarada barrera ilegal o irrazonable por la segunda instancia del Indecopi, dicha entidad podía cuestionar libremente la decisión ante el Poder Judicial, con lo cual el remedio dispuesto por el Indecopi podía postergarse por varios años. Con la nueva ley, para que una entidad pueda recurrir al Poder Judicial deberá antes contar con la autorización de su máxima autoridad y, además, con la del propio Consejo de Ministros. Una medida dirigida a que las personas y empresas afectadas por una barrera burocrática del Ejecutivo obtengan justicia más rápido, y que debería ser imitada por las municipalidades distritales y provinciales y por toda la administración pública.

También es destacable el énfasis que pone la nueva ley en prevenir y persuadir, adoptando un saludable enfoque de “garrote y zanahoria”. Así, se establece que se elaborarán y difundirán ránkings de entidades en materia de barreras burocráticas, a fin de identificar –frente a la opinión pública– a las más obstruccionistas y las más facilitadoras mediante formatos sencillos fácilmente difundibles. Y se prevé la realización de acciones de abogacía en barreras burocráticas, que buscarán diagnosticar y recomendar a las entidades públicas la eliminación voluntaria de barreras, algo que ya el Indecopi ha realizado con éxito en otras áreas a su cargo, como libre competencia.

Como hemos destacado antes en este espacio, la maraña burocrática que existe en el Estado Peruano es aún inmensa, y son pasos como el que toma el Ejecutivo con esta ley los que urgen para salir de esta situación. Aunque para lograrlo, claro está, es necesario que otros organismos –sobre todo el Poder Judicial– sigan el mismo camino.


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